Angélica Beltrán

Estándar

Esta es la página dedicada a Angélica Beltrán, escritora de Lebu.

sus escritos…

Jaime estaba de espaldas sobre la cama con los ojos pegados al cielo raso. Concentrado en la mierda de las moscas no podía sentir su cuerpo, sólo escuchaba la gotera de una llave y a su chica sollozar. Entonces trato de incorporarse para hechar un vistazo y el mundo pareció revolverse en su estomago. Un líquido espeso y sanguinolento fluyó explosivamente de su boca rociando todo en derredor.

La chica gritó y se acurrucó en una de las esquinas del cuarto. De su ceja izquierda corría un delgado hilo de sangre, en la mejilla la marca inconfundible de un violento golpe.

¡Perra qué me hiciste!; Gritó Jaime- y cayó de bruces a los pies de la cama.

El silencio inundaba el cuarto; había pasado media hora y Jaime no se movía, no respiraba.
Lentamente la chica se acercó al cuerpo del que fue su amante agresor; ya no lloraba, con el pie lo movió para observar por última vez su rostro.

Saco del bolsillo un pequeño frasco con un tercio de su mortal contenido y se las arrojó con rabia a la cara.

Todo había terminado, ya no volverían a abusar de ella; por fin era valiente, lo suficiente como para cortar radicalmente con el motivo de sus desdichas.

Tomó su abrigo, respiro profundamente y se marchó de aquel lugar, dejando tras de sí el cuerpo envenenado y sin vida del hombre.
ANGE(LE)

Cómo diablos puedo verbalizar lo que la piel me ha contado?
relatos milenarios sepultados bajo los escombros
de la destrucción humana
en el acantilado sin memoria de la pupila volátil
la sutileza en las largas piernas de una mujer y
el caos en su libertino monte

Cómo te puedo escribir vida?
sin tener que evocar a la muerte, al ángel o al diablo, a un placer condenable

Limita la creación en códigos aprendidos
un poema se exalta en la textura del cuerpo
en la manifestación del alma

Hoy por hoy le escribo al infierno
comenzando a sentir su maldito calor
al sexo y a las drogas
al dios que algún día fue el dictador
al amante que jamás amé

Hoy por hoy
le escribo a la desjuiciada mente
que emprendió vuelo por sus rojos cielos
buscando respuesta a un sólo misterio del existir.
Ange(le)

En el caminar nocturno por tu piel
color luna
quise establecer mi hogar
único y bello páramo
del placer
de los seres

Con el agua vital que entregabas, aplaqué la sed
navegando por los confines de un cuerpo extasiado en sensaciones

Recorriendo, reconociendo
aromas, texturas, sabores

Este irreal mundo color piel
fue sinónimo fiel de felicidad
y argumento para la entrega total

Contracciones fogosas, delirantes y húmedas
base del templo que tú y yo habitamos celosamente
y en el que ambos morimos luego del último recorrido
por los montes y grietas de nuestro amor.

Ange(le)

::::

Busco mi sombra a contraluz
en vano
Sólo se proyecta perfectamente tú nombre, cuerpo
y ojos de gato ronroneante
Felino peligroso y amado
Malditas estas figuras
Maldito de mis recuerdos

Las caderas con sus vaivenes continuos aún cren sentir tus manos entrelazándolas

Las colinas de mi amor elevan sus cumbres con la esperanza que vuelvas a ellas

Maldito de mi cuerpo por extrañarte así
Malditos los ojos por buscarte en cada recoveco de este espacio
Quiero olvidar la aterciopelada voz con que entonabas bellas melodías
cuando el cielo comenzaba a caer sobre nosotros
Necesito olvidar tu olor a flores de almendro

Extirparía mis sentidos dolorosamente para lograr odiarte
Obsequiaría los recuerdos a cualquier espectro rondante para compartir esta enorme agonía

Pero evoco tu nombre inclusive en los infiernos de este delirio
Quedando herida y sangrante

Sólo viviendo de ti.

Ange(le)

::::

Si pudieras sentir parte
de la angustia que tengo

Talvés comprenderías
estas locas ansias de muerte
posible panacea
de este claustro infernal
que me hunde en oscuridades inanes
y me obliga a odiar

Ayúdame!!
ayúdame a huir
sin quitar de mí el soplo vita

Ayúdame a escapar
antes que deje al espíritu sin hogar

Comparte conmigo la opresión
y ahógate
ahógate junto a mí en la desesperación

Si pudieras sentir parte de la angustia que tengo
tendrías lástima por esta compañera
que agoniza lentamente
en infinitos delirios
por libertad

Ange(le)

Anuncios