Zulema Retamal

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Escritora de Arauco. El año 1996 el Concejo Municipal de la I. Municipalidad de Curanilahue la distingue como la profesional de la educación más destacada en la Promoción y Fomento del Arte y la Cultura. En el año 2001 publica libro de poesía “Las que no somos santas” Rileditores, Santiago, Chile.

Biografía

ZULEMA RETAMAL RIQUELME ( Arauco, Chile ) zulemaga@hotmail.com

Poeta y Profesora de Español titulada en la U de Concepción, Chile. Co fundadora de la revista de Arte y literatura MIRA, año 1981. Integra la Sociedad de Escritores de Chile.
Ha dirigido talleres y revistas literarias con estudiantes tales como “La quinta pata del gato” y “Cuerda floja”.
El año 1996 el Concejo Municipal de la I. Municipalidad de Curanilahue la distingue como la profesional de la educación más destacada en la Promoción y Fomento del Arte y la Cultura.
En 1999 publica el libro de poemas “Trazos de Luna” Ediciones Vitral que incorpora trabajos desde 1980.
Participa como expositora en el Congreso Internacional “Chile y la Poesía Hispánica de Europa y de las Américas”. Universidad Austral de Chile.
Miembro Honorario del Centro Cultural KemKem, Buenos Aires, Argentina por sus colaboraciones literarias.
Colabora en diario Crónica de Concepción con artículos literarios.
En el año 2001 publica libro de poesía “Las que no somos santas” Rileditores, Santiago, Chile.
En el 2002, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile selecciona su proyecto para representar al país en el III Congreso de Poesía Hispánica de Europa y de las Américas realizado en la Universidad de Pécs, Hungría.
En España establece contactos con círculos literarios de Madrid y de la zona del Principado de Asturias.
Este mismo año viaja a Perú invitada por el presidente de la Casa del Poeta Peruano para participar en el V Encuentro Internacional de Poetas realizado en Chiclayo. En esa ocasión es declarada Visitante Ilustre por el Distrito de Jayanca, Perú.
Colabora en la página http://www.escenacultural.com

LANALHUE

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1.- ETIMOLOGÍA Y NOMBRE

LANALHUE = Llan-Alhue
Llan : Perderse
Alhue :Alma
Significado: Alma perdida; alma apresada por la bruja.

2.- LEYENDAS Y MITOS

Mitos: Los mapuches asociaban el nombre de este lago con el Meulin ó Meullen, que es un remolino de viento ó torbellino que solía extinguirse en la superficie del lago; para los mapuches los lagos tenían sus cuidadores similares a “Neptuno” (Dios del Mar) el Neptuno araucano era el “Shompalhue” ó Alma Crespa que de vez en cuando se robaba una niña mapuche para hacerla su mujer, retribuyendo a los parientes de la joven con abundante pesca.

Leyendas:

Una vieja leyenda dice que la familia “Calquin” (Aguila Grande) vivía a los pies de los bosques, en un precioso valle, donde el sol hacía florecer las plantas antes que otros lugares. Por eso llamó a su hijo mayor “Caullán” que significa (seis colores) y ha sus hijas le puso a una “Loncomilla” que significa (cabeza de oro ó cabeza dorada); y ha la otra la llamó “Coñilauquen” que significa (criatura de la laguna).
Una tarde un joven del lugar llamado “Epunamun” que significa (dos pies) vio ha la joven Coñilauquen bañarse en el lago, y se prendó de ella a tal extremo que hizo que su padre fuera ha hablar con Calquin y le obsequiara un caballo y algunas ovejas, mientras el escondido entre los totorales aguardaba a la joven para raptarla y hacerla su esposa . Al poco tiempo de estar en su escondite sintió el inconfundible ruido con que los remos cortan el agua y vio a la joven bagando en su canoa, Epunamun se lanzó al agua y nadó hacia la rústica canoa, al llegar a ella vio con estupor que el Shompalque subía a la superficie y tomando a la niña por la cintura la arrastraba hacia el fondo del lago. Epunamun golpeó el agua con sus poderosas piernas y al acercarse hundió su puñal en la espalda del genio del lago.
Un grito horrible se sintió en el lago y un gran remolino hizo que los jóvenes desaparecieran en las profundidades.
Entretanto, en el valle, los regalos enviados a calquin por Epunamun se convirtieron en blancas piedras que dieron origen al nombre de ese valle. “Elicura” que significa piedras blancas. Durante muchos años Calquin, Cayuan, y Loncomilla buscaron los cuerpos de los jóvenes perdidos y del infame Shompalhue, sin lograr encontrarlos; por el motivo los mapuches que vieron estas cosas pusieron a este lago “Lanalhue” que significa almas perdidas, pero el sol se quedó en el valle hasta el día de hoy, haciendo que las flores primero que en otras partes.
“La Araucana” Edición 1888 Pág. XLVII Dice:
o “lanahue parece que viene de Languelhue; parte occidental adonde muere el sol, de “lan” morir y “guelhue” occidente, lado donde cae, etc.
o “Alhue” es Diablo, y “lan” morir y muerte; podría creerse entonces que el lago llevaba el nombre del Diablo y de la muerte”
o “Cuéntase entre los indios que en un lugar a inmediaciones del lago, murió una criatura chica; y cuando todos la tenían por muerta, de súbito resucita y suelta el llanto. Que el asombro que este hecho causó en los presentes fue tan grande, que todos esclamaron ¡Hue! (Interjección muy usada en Araucano). Que el lugar y la laguna misma tomaron el nombre de ese fenómeno, de lo cual proviene “Lagarhue”; pues “la” significa muerte “gar” o “ga” llanto de una criatura pequeña “hue” la admiración producida entre los circunstantes por ese suceso. Esta relación es aceptada como una tradición en una familia de indios” (La Araucana 1888).

3.- REFERENCIAS HISTORICAS

Las primeras noticias sobre el lago Lanalhue, las encontramos en el canto épico de Ercilla, La Araucana.
” Estrechase el camino de Elicura
por las pequeñas faldas de una sierra:
la causa y la razón de esta angostura
es un lago que el valle abajo cierra:
para los nuestros esto fue ventura,
pues siguen su jornada haciendo guerra,
que solo un español que atrás venia
la bárbara arrogancia resistía”
canto IV La Araucana .
A los españoles les era difícil ver el lago por cuanto sus rutas no se lo permitían, una era por la cima de la cordillera y la otra por la costa.

El relato de los jesuitas que viajaban entre Paicaví y Elicura, remontando un cordón cordillerano que separaba ambos valles, no da mayores luces con respecto a Lanalhue el martirio de los padres: Horacio Vecchi, Martín de Aranda y Diego de Montalbán que murieron el 14 de Diciembre de 1612, a manos del terrible ” ANCANAMUN” fue a media legua del lago. Es curioso que los mapas de las épocas anteriores a 1750 no señalan la existencia de ninguno de nuestros lagos.

4. -PROYECTOS

El 18 de Noviembre de 1868 Don Cornelio Saavedra supone que tres embarcaciones cooperan en el traslado de tropas y municiones que deben establecer una plaza militar en las posiciones del Cacique Catrileo a las alturas de Purén. Se movilizan en esa oportunidad 250 infantes del 7o. de Linea 50 milicianos de caballería 200 indios pertrechos y viveres. Las embarcaciones prestarán sus servicios entre Tromén y Contulmo.

En el mes de Mayo de 1886 el Industrial Guillermo Llanne remonta el río Paicaví con su vapor de 30 toneladas el Esperanza el cual continua a partir de esa fecha prestando servicios de transporte en el lago; por esa fecha también se hacen algunos estudios, el lago tiene oficialmente 65km2 de superficie y una profundidad de16m. Estos antecedentes motivan al ingeniero Carlos Prieto a presentar al gobierno de Balmaceda el siguiente proyecto para construir un puerto artificial aprovechando las aguas del lago Lanalhue; este en su parte medular dice:
El río Paicaví es el desaguadero del lago Lanalhue. Consideramos que la navegabilidad de este río seria de obra fácil y de poco costo, el mayor gasto de este proyecto sería la formación del antipuerto en la boca del río, la cual se presenta amplia y sin abrigo alguno.
El año 1938 culmina otro de los grandes sueños; el ferrocarril que bordea gran parte del lago. Se han terminado los túneles de Mansanal, Sanzana, Lahuiña, Contulmo, Licahue y Nahuelbuta.

Dos nombres no pueden quedar en el olvido el de Don Juan Esteban Iriarte y el de Don Abdón Rivas en torno al progreso de la zona. La apertura del ferrocarril trae consigo la muerte del transporte lacustre. El pequeño vapor Esperanza había sido reemplazado por el Santa María que hacía el trayecto desde Puerto Viejo el cual perdió vigencia con el ferrocarril.
En la actualidad se dice que el lago tiene una superficie de 3285has. Y una profundidad de escasos 9m.

5.- ELEMENTOS NEGATIVOS

Causas y Efectos del deterioro del Lago.
No podríamos referirnos a este tema desconociendo el entorno de esta joya que Dios prendió en el verde traje de Nahuelbuta.

El Lago Lanalhue está situado entre dos pueblos con excelente camino, Contulmo y Cañete. 8km al sureste de Cañete y otros tantos noroeste de Contulmo.

Para quienes deseen saber algo sobre Contulmo podríamos decir que Contulmo significa: “Franquearle la Entrada” esta palabra se descompone como sigue: Conn: “Entrar”, Contuln “Hacer entrar” Mo ó Meu: “Por, Mediante” etc. Su situación geográfica es la siguiente 38°02´ y 73°13´. Fue asiento de una laboriosa y comercial colonia alemana; se encuentra a 50 mts de altitud; fue fundada esta aldea en 1868 por don Cornelio Saavedra, el cual hizo construir un pequeño fuerte para resguardar contra los indios las tierras cultivables de sus contornos; el plano de distribución de sitios se aprobó el 11 de junio de 1896.
Goza de buen clima, aunque un tanto lluvioso. Las antiguas informaciones nos dicen que en 14 años de observaciones se anotaron 34,4 y 2,5°C para las mas altas y bajas temperaturas. Como promedios anuales 12,4°C para la temperatura y 12,5°C para la oscilación diaria, 77% para la humedad relativa. Los datos pluviométricos del siglo recién pasado llegaron a 2319,3 mm de agua caída en 175 días de lluvia con 78,2 mm de máxima diaria.
Don Alejandro Pizarro Soto que fue uno de los más serios investigadores del génesis de los pueblos de la provincia de Arauco y de cuya amistad me honré nos entrega como primicia Histórica los nombres de los que fueron los auténticos precursores de la fundación de este pueblo, ellos fueron:
José y Zoilo Cifuentes, Pascual Toro, Felix Mellado, Ismael Parra, Juan Leal, Fermín Luengo, José Amador, Ramón Navarrete, Jacinto Beltrán, Ruperto Tapia, José Contreras, José y Pedro Sansana, Angel Vidal y Cornelio Mardonez. Ellos fueron los primeros colonos llamados inquilinos del Estado y sin proponérselo se constituyeron en los en los primeros atacantes del lago, erosionando la tierra con sus arados, destruyendo los bosques para crear espacio para sus animales y sembradíos.

Al noroeste se encuentra Cañete, este poblado esta situado a 37º 50´ y 73º 23´; se componía de 7 manzanas en su ancho y 13 en su largo de sur a norte, tiene una altitud de 60 mts sobre el nivel del mar y fue fundado por don Cornelio Saavedra el 12 de noviembre de 1868; la nota de la comandancia en Jefe del Ejercito de Operaciones en el litoral de Arauco, dice lo siguiente:
Cañete, noviembre 12 de 1868

Señor Ministro:

Pongo en conocimiento de Uds. que con esta fecha he ocupado de un modo permanente este punto del territorio indígena, habiéndose dado principio a delinear una población a inmediaciones del Fuerte Tucapel y de las ruinas de la antigua ciudad de Cañete.

He preferido dar el nombre de “Cañete” a la nueva población y no el de Tucapel, por existir en el departamento de Rere otro pueblo con este nombre, lo que podría dar lugar a equivocaciones en la dirección de la correspondencia.

Atendiendo a los escasos recursos de que dispongo y al estado actual de inseguridad en la frontera, por la sublevación de las tribus indígenas, no he establecido la nueva población en su primitivo lugar, porque para ponerla a cubierto de cualquier amago del enemigo, había sido preciso emplear costosas obras de defensa y no tan rápidas en su ejecución.

La posición que he elegido salva estos inconvenientes y en pocos días de trabajos estarán a cubierto de cualquier ataque la guarnición y pobladores.

Lo digo a Uds. para su conocimiento

Dios guarde a Uds.
Cornelio Saavedra.
Como se ha dicho en las notas anteriores, el lago sirvió para el traslado de tropas en el periodo fundacional de ambos poblados, pero evidentemente se hizo indispensable construir caminos por la rivera del lago, la construcción primero de estos caminos, luego del ferrocarril que culmino el 20 de julio de 1938 trajeron consigo las primeras agresiones a Lanalhue.

Una vez establecidas las vías de comunicación se hicieron masivas las explotaciones agrícolas y maderas, las que permitieron que las lluvias arrastraran sedimentos hasta el lago. En la década del 90 se intensificaron las extracciones de áridos en el sector de San Ernesto del lecho del río, sin que autoridad alguna propusiera formulas para aminorar el impacto de los sedimentos.

Hoy Lanalhue dejo de ser una vía de transporte como también dejo de serlo el ferrocarril, gracias al régimen militar que no quiso que se hiciera realidad la utopía de un turismo masivo desde la zona central al Lafkenmapu.

Sin embargo, muchos empresarios miran Lanalhue como un polo de desarrollo que puede traer progreso y bienestar a ambos pueblos. La diligencia política tradicionalmente miope permanece refractaria a una realidad que cada año se expande y se agiganta.

En la actualidad existe en las proximidades del lago casi un centenar de lugares que prestan servicios a turistas, cabañas, hoteles, lugares de camping, balnearios municipales, posadas, etc.

Este progreso se debe a que la municipalidad de Cañete mediante un plano regulador cambió el uso agrícola del suelo por zona urbana. Esta iniciativa se tomo en gran parte debido a que el consorcio Bratood AB por intermedio de su filial en Chile Piscicultura Miramar presentaran a la Ilustre Municipalidad un proyecto confidencial llamado “Lanalleu” con el objeto de establecer en los lagos Lanalhues y Lleu-Lleu piscicultivos .

La alerta dada por la sra .Encarnación Cáceres actual concejal prendió en la comunidad y trajo como consecuencia el proyecto urbano.

Solo falta que la empresa de ferrocarriles del Estado que entregó los terrenos que ocupa la línea a una inmobiliaria se decida a venderlos o devolverlos a algunos de los propietarios, que los entregaron como contribución al progreso. De no hacerlo los oportunistas de siempre arguyendo que los terrenos son fiscales los ocuparán, otros manejando sus influencias y contactos tomarán posesiones y los uno y los otros por no ser propietarios, eludían los pagos de los derechos municipales para construir, presentación de planos, estudios de impacto ambiental, agua potable, servicios sanitarios, fosas sépticas que eviten contaminación por excretas, etc.

Triste final para una bella historia, en que los malandrines se aprovechan de los espacios que la negligencia deja y rasgan vestiduras como los fariseos después de ofrecer querellas y demandas a quienes los delatan.
Un día saldrá el Shompalhue (Dios del lago) y no habrá un Epunamun que los defienda.
El autor de estas notas ha sido desde siempre defensor del lago Lanalhue, denunciando, extracciones de áridos haciendo campaña contra el proyecto de piscicultivos y denunciando las tomas de terrenos de la línea del ferrocarril lo que ha traído consigo ataques radiales y ofrecimientos de querellas.

6.- La Misma Historia: El Último Episodio Del Conflicto Mapuche Visto Por Reinaldo Morales

Uno de nuestros colaboradores con más agallas, nos entrega un artículo que deja entrever lo poco que hemos cambiado y lo lejos que estamos de hacerlo, más aún, cuando las autoridades locales nada hacen porque nada quieren hacer.
“La sirena de las ambulancias ululan pidiendo vía libre, la policía civil hace uso de sus armas de fuego, los carros policiales, la balacera, y los mapuches, como siempre con sus arcaicos palos y piedras; igual que aquellos de hace 443 años. Igual que estos días, caen heridos, quebrados, arrasados por los soldados del Rey Capital que reedita La Guerra de Arauco” .
Hace cuatrocientos cuarenta y tres años, un piquete de soldados españoles, al mando de Pedro de Avendaño -durante la noche- marchó desde Cañete de la Frontera a las tolderías de Pilmaiquen, con el objeto de capturar a Caupolicán. Los treinta soldados irrumpieron en las rucas (casas de los mapuches) y aprehendieron al líder, sin saber distinguirlo entre los otros prisioneros.
Los mapuches, dueños absolutos de las tierra, no sabían quién era el Rey ni quién era el Dios de los blancos, tan cruel y poderoso que dotaba a los suyos con armas tan terribles como el rayo, mientras ellos luchaban desnudos y armados sólo con palos y piedras.
Caupolicán fue condenado al terrible suplicio de ser empalado. Cargo: revelarse a la conquista y defender su raza.
¡Cuántos poetas se inspiraron en él! “Anduvo, anduvo, / lo vio la luz del día, lo vio la tarde pálida, lo vio la noche fría”, etc.
El 15 de mayo pasado se reeditó la historia. Se ordenó la captura de Marihuen, en la vecina localidad de Tirúa. Cargo: reivindicar la tierra de sus ancestros ocupada por empresas.
La sirena de las ambulancias ululan pidiendo vía libre, la policía civil hace uso de sus armas de fuego, los carros policiales, la balacera, y los mapuches, como siempre con sus arcaicos palos y piedras; igual que aquellos de hace 443 años. Igual que estos días, caen heridos, quebrados, arrasados por los soldados del Rey Capital que reedita La Guerra de Arauco.
Marihuen fue defendido espontáneamente por los suyos, lección de solidaridad inmediata, como ayer.
Los parlamentarios de la zona, ausentes como siempre; sólo el Diputado Alejandro Navarro estuvo preocupado de la situación, pese a no ser éste (46) su distrito.

Patricio Figueroa

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Escritor de Lebu, actualmente es integrante de la Agrupación Literaria y Cultural de Lebu

Biografía

Patricio Figueroa González nació en Santiago.

Egresado de la Escuela Nacional de Artes Gráficas, trabajó en los diarios capitalinos «La Nación», «La Tercera» y «El Mercurio», como corrector de pruebas.

En 1978 colabora en la radio «Teniente Merino de Lebu» donde ejerce como corresponsal en Santiago. Luego se traslada a Lebu, como Jefe de Producción.

En 1994, trabaja como Encargado de Difusión de la Gobernación Provincial de Arauco, cargo que ocupa por nueve años.

En 1997 participa en el proyecto de radio «Manantial» de Lebu, desempeñándose como Director.

En 2002, funda la gaceta literaria «El Bote» y la Agrupación Literaria y Cultural de Lebu, de la cual es presidente. Actualmente trabaja en la I. Municipalidad de Lebu.

LOS TESOROS DE LA CAVERNA BENAVIDES

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(A Jorge Mario, mi hijo del corazón)

El misterio de las correrías del montonero Vicente Benavides llena no pocas páginas de nuestra historia, algunas de ellas bastante apegadas a la realidad y otras tantas llenas de fantasiosos y terribles relatos del que un día fue patriota, después realista, nuevamente fingido patriota, para terminar siendo otra vez realista y delatado por sus propios hombres. La verdad es que la traición fue una constante en su vida, así es que no se podía esperar otra suerte que la de ser traicionado por quienes fueron sus últimos compañeros de armas.
Pero mi cuento es otro, no pretendo aquí hacer un registro histórico de este extraño personaje, más bien mi relato va por lo legendario, por aquello que llega a nuestros oídos a través de vivencias, experiencias y extrañas coincidencias que se suman en nuestras vidas y que le dan ese sabroso conocimiento de los “sucedidos” que tienen más de maravilloso que de real, pero que siempre nos sorprende y nos dejan llenos de interrogantes.
Este relato se ubica en dos lugares entrañablemente amados por mí; en Colchagua, específicamente en la playa de Topocalma, y en la Caverna de Benavides, de la ciudad de Lebu.

Tuve la oportunidad de conocer hace muchos años en Lebu a un antiguo señor perteneciente por su lado paterno a una de las más altas y rancias familias aristocráticas de la zona, pero nacido con el estigma de aquellos tiempos de ser hijo ilegítimo; de su padre heredó el gusto por la numismática y entre sus tesoros tenía una singular moneda de plata encontrada en Millaneco que le había regalado su progenitor y que por un lado decía “GUERRA/ A/ MUERTE/ V B” y por el otro “BEN AVI DES”. Después de más de 40 años y por extraños sucesos, conocí en Topocalma a un sencillo mariscador que me contó la historia de una moneda que guardaba entre sus pertenencias y que decía le traía buena suerte. Lo más sorprendente para mí fue que era una moneda igual a la que yo había visto hacía tantos años en Lebu, en la casa de mi abuelo Neftalí.
Es así como comienza a urdirse el hilo de la realidad con la seda de la leyenda y aparece este relato que a continuación narro para ustedes.

En la playa de Millaneco, por allá por el año 1822, seis feroces montoneros hacen guardia, las diez cajas con todos los tesoros del “coronel Benavides” son la más preciada carga que les abrirá las puertas del futuro cuando lleguen al Perú. Esta es la promesa que les hizo el coronel después de la derrota en Las Vegas de Saldía y ellos le tenían fe, no en vano se habían salvado una y otra vez de morir en tantas batallas en las que habían participado.
El sol de la tarde de enero estaba quemando, pero el viento que se arremolinaba en la entrada de la caverna presagiaba una noche de tormenta. Por otro lado, la Piedra del Toro bramaba sin cesar y aquello provocaba no poco pavor entre los supersticiosos montoneros que tenían muchas deudas con el Creador y mucho de que arrepentirse.
“Todos a la caverna” – dijo uno de los de más confianza de Benavides- Entraron las cajas y las fueron disponiendo en distintas cuevas con el fin estratégico de salvar la mayor parte del tesoro en caso de ser descubiertos.
El fantasma de la codicia y la traición rondaba en todos estos hombres sin patria y sin ley, la desconfianza se olía en el aire y cada cual mascullaba su desazón ante la demora del coronel. Cayó la noche y se dejó caer una lluvia inusual para el tiempo de verano, acompañada de un viento que rugía o gemía en las distintas cavidades de la caverna.
“Son los muertos que nos persiguen” – dijo con voz de ultratumba uno de los heridos que ardía en fiebre. La gangrena se había apoderado de su pierna, pero guardaba la esperanza de que “su coronel” lo salvara de esta.
Unos gritos en medio de la tormenta despejaron las inquietudes de los bandidos, mojado hasta los tuétanos entró Benavides con sus ojos inyectados y el vozarrón que lo caracterizaba.
“Todos a la barcaza, lo mejor es salir de noche para no encontrarnos con los malditos patriotas”
“¿Y qué hacemos con el enfermo”?
Benavides miró con frialdad y casi con desprecio. “Lo dejaremos aquí, total sus horas están contadas”. Se dio media vuelta y tiró doce monedas a los pies del enfermo. “Date por pagado, nada te debo”.
El hombre lo miró con una mezcla de terror, admiración y odio, posteriormente perdió la conciencia y comenzó a delirar. Mientras los forajidos cargaban la barcaza, el bandido enfermo comenzó a recorrer bellos prados surcados de frescas aguas, pero aguas a las que no podía llegar, vio perfumadas flores que al acercarse olían a carne putrefacta, después se hundió en una maraña de colores, dolores y olores dantescos.
A la llegada de la mañana se encontró solo y desvalido, gritó y llamó, pero sólo le respondía el eco de las cavernas, se arrastró como pudo fuera del albergue y vio a unas mujeres que mariscaban entre las rocas cantando alegremente. Las llamó y éstas, más curiosas que dolidas acudieron a verlo y lo atendieron con solicitud y sorpresa.
El hombre les pagó con cuatro monedas y se cuidó de explicar lo que esa noche anterior había pasado, por lo demás él tenía su propio secreto, había desvalijado una de las cajas y guardó en una cavidad oscura y muy disimulada, el producto de su hurto.
Una de las mujeres, más compasiva que las otras, volvió varias veces a atenderlo, ella se dio cuenta de la inquietud del forajido, pero en su sencillez y simpleza no atinó a pensar mal. El hombre finalmente murió hacia fines de febrero, maldiciendo a Benavides y deseándole que donde estuviera fuera traicionado por sus secuaces.
Algo de esta maldición recayó en el jefe de los montoneros. En Topocalma y cuando estaba tirando unas monedas a los buenos hombres y mujeres que lo había surtido de agua y comida, fue traicionado por sus propios hombres, fue apresado y llevado a Santiago donde, según los anales históricos, fue fusilado el 23 de febrero del año 1822.
Dicen que en la caverna de Benavides en Lebu todavía está escondido el botín de este montonero que murió maldiciendo a su coronel. No pocos han perdido la cabeza buscándolo y no pocos han empeñado hasta el alma con tal de encontrar el cofre con las riquezas.
Yo por mi parte, me conformo con haber visto la moneda encontrada en Millaneco y la que guardaba tan celosamente el pescador de Topocalma, no me cabe la menor duda de que son parte de la fortuna del bandido Benavides… yo las vi y eso me hace partícipe de esta narración. Tómelo como usted quiera, pero yo siento que estuve en presencia de parte de un tesoro que ya es legendario y con eso ya me siento pagada.

FIN

MARÍA INÉS VEGA SANHUEZA

LEYENDA DEL PUDÚ DE LA CORDILLERA DE NAHUELBUTA

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(A Claudio Muñoz y Familia)

La cordillera de Nahuelbuta, hermoso paraje ubicado entre la octava y novena regiones, oculta entre sus titánicos bosques el más hermoso y pequeño venado del mundo: “el pudú”. Dicen que este gracioso animalito apareció en esta comarca sólo a la llegada de los españoles y su existencia se debería a un hechizo que hasta hoy se mantiene y que relato a continuación:

“Vivía a orillas del lago Lanalhue una comunidad de pacíficos mapuches, parientes de los lafkenches de Amucha y que subsistían de la pesca y de los frutos que daba la Madre Tierra. Su idílica existencia fue coronada con la bendición de familias numerosas y sanas; niños y niñas recorrían en ruidosas caravanas la laguna y el bosque donde encontraban kaukes, kulles, dihueñes, piñones y otro sin fin de secretos y dulces frutos.
Los aguerridos mapuches de otras comunidades, como los de Tucapel y Tirúa los respetaban y protegían porque los sabían pacíficos, conocían su amor por la Madre Tierra, su religiosidad y además porque eran los encargados de ayudar a las almas a pasar desde Lanalhue hasta la isla Mocha, el lugar de paso de las almas para llegar al Kulchenmayeu.
Cuando aparecieron los conquistadores, acompañados del atronador ruido de sus flechas de fuego y metal, de sus caballos y de la cruz de su Dios, se acabó la paz de estas hermosas familias lacustres; entonces las madres acudieron donde la más respetada y anciana lanpu domo para que las aconsejara. La diez veces madre y veinte veces abuela miró la laguna y el monte, cantó una rogativa a Shompalhue, el dios de las aguas y entonces la diez veces madre y veinte veces abuela habló y actuó: dio a la hermosa y núbil Pilmaikén una pifilka, hizo que los niños y niñas fueran cubiertos con abrigados pontros del color de la tierra y los despidió para que se ocultaran en el monte hasta que pasara el peligro. La triste melodía de la pifilka se hizo despedida y las amantes madres, entre el miedo y la esperanza les rogaron a sus hijos que fueran obedientes y silenciosos.
El bosque los acogió con amor y poco a poco el sonido de la pifilka de Pilmaikén se perdió en medio de los montes de Nahuelbuta. La wiña y el pangui siempre atentos, acechaban; pero la pifilka los espantaba y se resignaron manteniéndose alejados de tan agudo sonido para sus sensibles oídos.
Cuando aparecieron los nuevos cruzados, como muchas veces ocurrió, la comunidad fue destruida y despojada de sus tierras, los pocos hombres que quedaron fueron entregados en encomiendas y los que lograron huir se unieron a sus primos de Tucapel y se hicieron guerreros.
Cuando pasó una luna y otra luna, Pilmaikén dejó su tesoro en la cordillera y bajó a la ribera de la laguna, al ver que su comunidad ya no existía, rogó a los espíritus de la montaña para que protegieran a los niños, y a ella le dieran sabiduría para actuar. Entonces en gran Nguenechén, apiadado y admirado del actuar de la muchacha, la convirtió en golondrina y a los niños y niñas los envolvió para siempre en sus pontros color tierra y los convirtió en pequeños venados silenciosos y tímidos.
Desde aquellos tiempos, la cordillera de Nahuelbuta alberga manadas de pudúes que viven en lo más espeso del bosque y que son guiados por golondrinas, cuyos agudos cantos ahuyentan a los depredadores”.
Proteger al pudú de la cordillera de Nahuelbuta y a las golondrinas es deber de todo mapuche, porque los hombres y las mujeres de la tierra saben que el secreto de la vida futura de su estirpe está en estas manadas, porque así lo quiso el gran Nguenechén.

MARÍA INÉS VEGA SANHUEZA

GLOSARIO
Amucha: antiguo nombre de la Isla Mocha
Dihueñe: hongo comestible parásito del roble
Kauke: pejerrey
Kulchenmayeu: lugar del oriente donde descansan los muertos
Kulle: Planta comestible conocida como vinagrillo
Lanalhue: lugar de las almas perdidas
Lanpu domo: viuda
Nahuelbuta: tigre grande
Nguenechén: dios supremo de la cosmogonía mapuche
Pangui: puma
Pifilka: instrumento musical similar a la flauta
Pilmaikén: golondrina
Piñón: fruto del pehuén
Pontro: frazada de lana
Tirúa: cuartel donde se preparaban los mapuches para defenderse
Tucapel: apoderarse por medio de la fuerza
Shompalhue: dios de las aguas
Wiña: gato montés

LEYENDA DE LOS ROSALES DEL RÍO LEBU

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(A mi madre Telesila con cariño)

Mi anciana madre se acuerda de haber escuchado como un sucedido o como una leyenda esta hermosa narración bastante fragmentaria que me he permitido enriquecer con un poco de fantasía.

Río arriba, en el río Lebu existió una gran hacienda conocida como El Rosal o Los Rosales y como nos podemos imaginar se caracterizaba por la abundancia de rosales que adornaban las cercas desde las mismas orillas del cauce del río hasta el horizonte; asimismo la entrada a las casas patronales recibía al visitante con rosas multicolores dispuestas entre canteros, arcos, prados, rejas y magníficas fuentes que entregaban un soberbio y bello paisaje digno de los mejores parques europeos.
Tal magnificencia no era solamente un afán estético, la verdad es que las familias propietarias de la hacienda, por tradición cultivaros flores como una manera de hacer oración por las almas de un grupo de religiosas que llegaron en tiempos de la conquista con el afán evangelizador y que murieron trágicamente en medio de estos otrora salvajes territorios.
Según mi madre, escuchó dos versiones de los hechos; una de ellas decía que las monjas murieron en un malón efectuado por una aguerrida tribu mapuche que no aceptó la llegada de una nueva religión y menos la presencia de las extrañas mujeres que querían hacerles cambiar su vínculo con los dioses tutelares y la otra versión habla de una gran tempestad que las sorprendió navegando río arriba, su embarcación zozobró y en ambos casos, ellas desaparecieron sin dejar rastros y milagrosamente comenzaron a aparecer rosales por toda la ribera del río.
Dicen que en cuanto se supo la infausta noticia, los cristianos que ya había en esos territorios, pusieron flores para recordar a las santas mujeres y posteriormente los dueños sucesivos de la hacienda fueron enriqueciendo las plantaciones con flores que trajeron de todo el mundo, especialmente rosales, lavandas y verbenas.
Hoy por hoy, es posible ver un curioso prodigio, aún hay rosales silvestres a las orillas del río Lebu y en tiempos lluviosos, cuando el río trae gran torrente, bajan flores que van a desembocar en la bahía de la ciudad, produciendo siempre gran admiración entre los lugareños.

Según la creencia de mi madre, estas son solicitudes de oración que hacen las almas de las desdichadas religiosas que murieron río arriba en las tierras de la hacienda El Rosal.

FIN

MARÍA INÉS VEGA SANHUEZA

Manuel Torres Leal

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Es de la ciudad de Lebu. Su creación poetica va desde las poesías escolares, poemas patrióticos y versos de exaltación y cariño por Lebu y su gente.

Mini-Biografía

Manuel Torres Leal, es profesor normalista. Su estilo literario, como él lo define, es la creación poética, su género la poesía. En cuanto a la temática, su creación poetica va desde las poesías escolares, poemas patrióticos y versos de exaltación y cariño por Lebu y su gente.

Su trayectoria indica diversas inquietudes incursionando en la escritura, el teatro y el periodismo. Algunos datos interesantes:

- Participante activo del Ateno Normalista (1953-1958)
– Director de la rama de periodismo del centro de alumnos de la escuela normal.
– Director de la revista “Los Pinos” de la escuela normal de Victoria.
– Participante en numerosos concursos literarios de nivel local, regional y nacional.
– Invitado y participante a la Primera Reunión de Poetas y Escritores de la octava región (1984).
– Creador de poesías y obras de teatro escolar.
– Actual director de escuela F-782, Boca Lebu.

DE TU AUSENCIA…

De tu ausencia el corazón me habla
Dolido en el silencio sigue preso,
Busco en tus ojos la alborada clara
Y sólo encontró tristezas y oscuros sentimientos…

De tu ausencia me quedan los recuerdos
De aquellos días llenas de alegría,
De esas tardes de locas despedidas
De esos suspiros que llenaron mi existencia

De tu ausencia, ya no queda nada
Se perdió el embrujo que me envolvió un día
Tu sonrisa se perdió en la noche
Y yo me perdí en una extraña nube de tinieblas.

De tu ausencia, recuerdo tu sonrisa
Aquella que me invitaba a la vida
A soñar con un futuro no lejano dejando de lado el infortunio

De tu ausencia, al final de este sendero
He recogido en la sombra de la noche
Tu desdén, tu cariño caprichoso
Tus miradas de mentiras trasnochadas

De tu ausencia, ya no queda nada
Con ella se fugó la luz divina,
Que alumbraba aquel amor tan puro
Que una tarde borró tu mirada y tu faldía.

ELLA.

No fue más que un tropiezo en mi vida
En aquella senda que florida renaciera
Igual mi alma sonriera complacida
Ante la aurora tardía de mi vida.

Ella, pasó fugaz como la estrella
Que renace en el firmamento
Surcando cielos, rompiendo brisas
Escapando al horizonte…

Ella, fue ingrata y desleal os aseguro
Luego de anidar en mí la luz más bella
Traiciona la devoción por mí entregada
Burlándose del cariño más puro conocido.

Ella asume un destino incierto,
Su mirada que irradiaba la alegría
Se marchitó como flor en el verano.

Sé que ya no volveré a tenerla
Lejana estará en mi memoria
No volverá la ilusión sublime
De darle a su sonrisa mi alegría

LOS BARRIOS DE LEBU.

Los barrios de nuestro pueblo tienen cierta distinción
Cada uno con su sello y la gente con su acción,
¡Que viva Lebu mi pueblo lo grito con mucho ardor
pero más vivan las niñas, de estos barrios que hizo Dios!

¡Viva el minero sufrido y el osado pescador!
Con su esfuerzo de gigantes, a Lebu dieron la fama,
Ellos escribieron la historia que Don Cornelio del carbón
A ellos agradecemos esta ciudad del amor

Bajando desde el diezmo, llegamos al camarón,
Allí se divisa el puerto, nos embarga la emoción.
Cruzando por Agua Mucre a la altura de los filtros
Ya siento latir contento mi lebulense corazón.

Ya llegamos hasta el centro, hermosa Plaza mayor,
Con sus jardines floridos, del Edén imitación
Mirando de sur a norte, del chiflón al Espigón
Mi pueblo tiene su encanto que me oprime el corazón.

Vivan los hombres del mar que digan lo que se quiera
Esta gente es de honor, en el muelle y mar afuera,
Y siguiendo con mi viaje por los valles y senderos
Me voy derecho a la playa y me pierdo en el recuerdo.

Voy llegando a Boca lebu, legendario y soñador
Allí se forjó mi pueblo en la industria del carbón
Allí el viento del norte con olor a carboncillo
Acunó a los grandes hombres que a Lebu dieron su estilo.

Orillando por el río me aproxima a la Colonia
Barrio noble y muy antiguo, con un puente que es histórico
Y otro nuevo arquitectónico. El uno me vio nacer
Este otro me dará paso para volver a nacer…

Antes de cruzar el puente, doy una vuelta al junquillo
Alcanzo hasta la fortuna y converso con los chiquillos
Al puente nuevo me vine con afán de conocer
El puerto donde recalan los hombres de nuestro mar.

En un bello atardecer me detengo adormecido
Absorto quedo pensando ¡Qué paisaje más divino!
Allá el cerro del Tope, más, más abajo Boca Lebu
Cuantos recuerdos de infancia se fueron con nuestros sueños.

Atravesando el río, caudal manso y soñador
Ayer de aguas cristalinas hoy con hollín de carbón,
Ayer ruta de mil amores hoy fuente de mal olor.
Río Lebu ¿ Cuánta historia, bajaste desde Trongol?

De Lebu mi tierra hermosa sólo grandezas diré
Y gritar a los vientos ¡Pueblo de mi querer!
¡Que viva Lebu gritemos, ciudad de amistad y amor
aquí se nace cantando y se vive una ilusión.!

Hay barrios que ya no existen, añorados por doquier
En ellos vivió el minero haciendo patria a montón
Arañando las entrañas de esta tierra fecunda y libre
Para forjar este pueblo con su esfuerzo y con su audacia.

La caleta, era un barrio exclusivo del turismo
Allí pasaron sus años vecinos de vieja estirpe,
Allí bajo el embrujo del oleaje arrullador
Nacieron tantos idilios con llantos de corazón.

Así, en este pueblo hermoso la vida se hizo canción
Nacieron generaciones formando nidos de amor
Con el paso del tiempo Lebu se trasformó,
De aquellos parajes agrestes. Nació una gran población.

DIME NIÑA QUE ME AMAS

Desde aquí te estoy mirando
Niña del albo vestido,
Ojos de cielo soñado
Con una almohada de estrellas.
Dime, si acaso me quieres
Ninfa mimada y graciosa
Mandarina de los bosques
Vergel de suave sonrisa.

Desde que te ví en la plaza
Me has tenido cautivado
Preso en tus ojos tiernos
Envuelto en su azul de cielo.

Que tu boca cantarina
Panal de la miel más dulce
Me entregue suave y dormida
Su néctar rico y eterno…

Dime niña que me amas
Y yo lloraré en silencio
Y gozaré en mi dicha
Por tu tesoro tan tierno

QUE BELLO QUE VIENE EL DÍA

Que bello que viene el día
Asomando en el oriente,
El sol ya luce galante
Con su aureola reluciente…

Cantan los gallos alegres
Al recibir la alborada,
El campo es toda alegría,
Es la vida que renace…

En los campos el labriego
Junto al surco ya estará
En la ciudad el obrero
Presto a la fabrica va…

La naturaleza toda irradia
Vida y calor
Los campos llenos de flores,
Nos colman con su verdor
Llenándonos de esperanza y de un futuro de
Amor…..

CAMINANTE.

Cuando quiero me enamoro
Voy de jardín en jardín
Soy caminante del mundo
Tengo amor que repartir..

Libando la flor más bella
Voy recorriendo caminos
Me gusta brindar con versos
Y cantar a lo divino.

Quiero decirte una cosa
Y no me tiembla la voz
Por ti hasta el cielo iría
Para entregarte mi amor.

Pequeña, tú me quisiste
Fue tu amor original
Fue un tesoro inmaculado
Consumado en el altar.

De aquellos momentos gratos
Que nunca podré olvidar
Están los que tú ya sabes
En aquel verde pinar.

EN BOCA LEBU NACÍ.

De Lebu soy payador
Y lo digo sin recato
Me gusta versificar
A lo divino y humano.

Nací a orillas del mar
Me acunaron olas mil
El olor a carboncillo
Me envolvió aroma sutil.

En Boca Lebu, mi cuna
Tierra de hombres cabales
En mayo conocí
De esta vida de pesares.

Pasado el tiempo crecí
Entre la playa y océano
Fui viajando hacia el futuro
En esfuerzo me fundí.

Y ahora, en la etapa actual
Muy aspierto y soñador
He llegado a ser mayor
Enriquecido en vivencias.

La vida es la que enseña
Las disciplinas más nobles
Hacer el bién siempre cuesta
Triunfar cuesta más que perder.

De vocación enseñar
Mi derrotero seguro
Alcancé lugar seguro
Siendo un buen profesional.

Ahora al mirar atrás
Siento en el alma congoja
Pude hacer tantas cosas
Que el tiempo me fue fatal.

Enfermo hasta llorar
Llegué a estar en la cama
Como ese gran poeta nuestro
De “tarde en el hospital”.

Así me ha tratado el mundo
Tampoco escondo mis culpas
Gran parte de mis dolores
Es obra mía absoluta.

Y si todavía vivo en esta tierra bendita
Yo lo tengo que decir
Se lo debo a la mujer
Más bella que hay en el mundo.

Reconozco no haber hecho
Lo que correspondía hacer
Oportunidades tuve
Es justo reconocer.

Por eso yo te saludo
Vida hermosa, vida bella,
Caminos que el ser anduvo
Buscando realización plena.

Hasta aquí estos recuerdos
De apretadas experiencias
Sirvan de ejemplo
Pues la vida es siempre hermosa.

José Luis Bustos González

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Estos son los escritos de José Luis Bustos González, más conocido en su tierra con el apodo de CH’PEPE. Él es de la ciudad de Curanilahue. Tal como él lo interpreta, su seúdonimo de trovas es Freud.
Nuestros agradecimientos a Betty Fernández

REENCUENTRO

Con las 2 de la tarde en un asiento que más bien pertenecía a ser un Muro Horizontal, me propuse darle cHance a una utopía que se desvanecía junto a la soledad de un forastero. En el frontis de mis pensamientos se acurrucaba un arsenal de batalla que se resumía en un cañón de acero postrado, con la diferencia que éste yacía como monumento Histórico, pero que revivía con cada mirada de los ancianos. En mi costado, justo detrás de una palmera se alojaba una casa grande con colores vagos, que era la atracción de Muchos. Seguramente allí se posaban los pecados de todos, sin Hacer Mención de los pecados de los puritanos, de los travestis y de los niños. Se divisaban mucHas musas a mi alrededor, inexplicablemente, pero con curiosidad no las podía reconocer, de lo contrario Hubiese sido sorprendido de inmediato. En el aire se respiraba un silencio sentimental, algo así como añoranzas de un buen amigo que Hace un par de meses era el fiel reflejo de una sincera y nostálgica amistad. AHora simplemente vivía a destiempo y estaba solo, recordando que hace 3 Horas atrás mis únicas amigas eran la brisa del mar, las rutas de las olas, y un muelle con fiebre de nostalgias, Hepatítis de soledad y cáncer de libertad. Aquel pensamiento que se involucró allí, esperanzó el regreso del recuerdo y del sentimiento. Después de recordarlo actué a la manera de los Sioux, pero con el leve presentimiento de ser el personaje incógnito y no el de un novato con sintomas de Hitler o el de un animal buscando a su presa. Con efectos de autenticidad me dí cuenta que era yo y solamente yo el que buscaba un sitio donde aquellos sintomas se curaran analógicamente y desaparecieran de una vez. Me encomendé a los Dioses, allí donde todo lo malo se vuelve bueno y lo ilógico sagrado, era el regreso. 47 minutos más tarde traté de crear ideas, pero sin pensarlas me involucré de alguna Manera como uno de ellos, en una diva del silencio y de la soledad.

VIVO; SIN DAÑOS A TERCEROS

Si la vida fuera práctica y no confusa Hubiese tenido que vermelas sin la Hojarasca de García Márquez, porque algo me dice que ni Macondo, ni los cien años de soledad; ni la interpretación de los sueños de Sigmund Freud Hubiesen existido. CHILE nunca Hubiese ganado, gracias a Neruda un nobel de literatura. Por que el señor Presidente seguramente no hubiese sido Salvador Allende. Mi padre seguramente Hubiese abandonado su profesión de eléctrico mecánico en la empresa de la ENACAR S.A donde trabaja por casi 20 años y lo Hubieran matado en el golpe de estado del año 1973 en Santiago. PinocHet Hubiese sido Obispo en la Arquidiosesis de algún Vaticano en Roma o seguramente Hubiese seguido detenido en Londres en manos de Garzón y Straw. Botero Hubiese puesto a dieta los pinceles. Forrest Gump Hubiese seguido corriendo tras su valentía junto con Cristian Bustos y José Feliciano. Alejandro Hubiese sido militante junto con Ricardo de una versión Cubana del grupo Menudo. Francisco Rúiz Hubiese seguido siendo ingenuo y la sinfónica juvenil Hubiese pasado desapercibida. La Banda Escolar de Guerra del Mariano Latorre Hubiese sido la sinfónica de Hoy en día. Los Bomberos tendrían el mejor sueldo del mundo y no trabajarían Horas extras porque jugarían a las escondidas con los Ministros en la Moneda. El Titanic jamás se Hubiera Hundido y La Compañía Armadora White Star Hubiese sido reconocida como la más perfecta de su época en la construcción de Naves Marinas. Los OVNIS serían los gobernadores del mundo y Catedráticos en la enseñanza general. España no nos Hubiese conquistado y en lugar de Sudacas nos llamarían Américanos. Yo me llamaría JosepH Louis y sería Pastor de alguna religión Apocalíptica en Viena. Todas las rubias se teñirían el pelo de negro y vivirían juntos con los de Manhattan en Harlem.
Michel Jackson Hubiese seguido siendo negro. Elton John Hubiese seguido siendo varonil y cantaría villancicos de Navidad junto con Sarita Vásquez en las pasarelas de Wall Street. Estoy casi seguro que este pedazo de tierra que nos dejó Dios no es más que el juego distorcionado de billar entre un sobreviviente extraterrestre y un solitario Dinosaurio que desean vivir otra vez y apoderarse rápidamente de las bolas(nosotros). y que desde GorvacHov inventó la Perestroika esta actividad se les Ha tornado aburrida tanto a estos contendores como a nosotros(las bolas). No se puede jugar a los Policias si no Hay ladrones. O acaso se puede jugar un Campeonato basquetball de un solo equipo, o una Telenovela donde todo sea Amor. El Doctorado Universal nos quita las ideas y los sueños. Y, si la vida fuera (Confusa) Práctica y no Confusa seguirá siendo sólo una ilusión.
En Conclusión:

La vida es algo confuso y no práctico. A la gente porque sí(o por naturaleza) le cuesta mucho darse cuenta de la verdad. Todo esto es confuso para la gente aburridamente acostumbrada a lo acostumbrado. Y práctico para aquellos que acostumbran a no acostumbrarse a lo aburridamente acostumbrado.

Todo lo que se asume en esta trova es por mi fe de vivir, solamente por eso…viviré.

Sin más espectativa
Freud.

Homero Altamirano

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Esta es la página dedicada a Homero Altamirano, cañetino.
Agradecemos a http://www.lanalhuenoticias.cl
De Arauco vengo
Los orígenes
Capítulo primero.

Nací en las tierras de Arauco, provincia de Chile bañada por el océano Pacífico y delimitada al oriente por las cumbres de la Cordillera de Nahuelbuta, parte de la Cordillera de la Costa que allí tiene la forma de medialuna arqueada hacia el mar. Para entrar o salir de mi provincia hay que ascender las cumbres de esta cordillera.

El objetivo de este escrito es relatar mis vivencias y trasmitirlas a mis hijas, amigos y parientes, para que me comprendan mejor y porque creo que muchas de ellas serán entretenidas y alguna enseñanza dejarán.

Mi papá, Don Ricardo Altamirano Arriagada fue profesor de Historia y siempre nos decía que una cosa principal es ubicarse en el tiempo y en el espacio, y que la geografía y el paisaje de alguna manera determinan el comportamiento y el carácter de las personas. Siguiendo esa línea, en la primera parte entregaré antecedentes sobre esos tópicos y luego desparramaré recuerdos, a lo mejor sin orden, pero tratando de ser coherente de alguna forma.

Arauco tiene bien ganado su nombre pues es tierra de mapuches o araucanos como le llamaron los españoles. Los vocablos de la lengua mapuche o mapudungún son allí corrientes y uno se habitúa a ellos. Aunque yo nací en Cañete de la Frontera, pueblo bautizado por los españoles, en homenaje al Gobernador de Chile García Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete, la mayoría de las voces que nombraban pueblos o localidades cercanas que oí durante mi infancia, son mapuches:

Nahuelbuta: Morada del puma (Felino americano) La Cordillera de los cañetinos.

Cayucupil: (Cayu = 6 Cupil = cunas. Localidad al pié de Nahuelbuta al oeste, donde

llegaron mis bisabuelos,

Peleco: (Co=agua; Pele=Barro, por analogía :Pantano, agua barrosa) primera

localidad al sur, primera estación del ferrocarril desde Cañete hacia

Purén (Cacique mapuche)

Huillinco: (Huillin = nutria de río) Agua de nutrias. Primera localidad al Norte a 6 o 7 Km de Cañete. Lugar de paseos campestres de mi niñez.

Tucapel: Adueñarse a viva fuerza.

Licauquén: Lican: piedras pulidas naturalmente y de diversos colores que usaban los

mapuches como adorno. Localidad al oeste camino al mar donde abundan estas piedras.

Quelen-quelen: Cernícalo o aguilucho

Antihuala: Antü = sol, Huala = ave acuática.

Lebu: Deformación de Leufu = el río.

Pangueco: Agua del pangue (nalca, tallo comestible)

Ponotro: Original Punotro. Notro = Arbol de flor roja; pu = plural: Los notros.

Pillim-pillim: Muy frío. Lugar en la alta cordillera.

Curanilahue: Vado pedregoso. Lugar para atravesar el río.

Lanalhue: Donde penan las Almas. nuestro lago.

Huilquehue: Lugar de zorzales (Pájaro).

Huentelolen: Arriba del foso.

Paicaví : Reunión por la paz.

En fin, cada lugar que fui conociendo hasta los 12 años, estaba vinculado al mapuche. Por que esta región de mi país fue habitada y protegida por el pueblo mapuche hasta 1868 cuando se inició la ocupación del territorio por parte de la República de Chile a través de avanzadas militares comandadas por Cornelio Saavedra y caravanas de colonos.

Cañete es también uno de los primeros enclaves del invasor español en nuestro territorio, junto con Santiago, Concepción y Valdivia. Tratando de establecer una ruta terrestre entre Concepción y Valdivia, el conquistador Pedro de Valdivia, fundador de Santiago de Chile se abrió camino por la costa del golfo de Arauco y a 140 km. de Concepción estableció el Fuerte de Tucapel el que tuvo corta vida y en cuyos alrededores el conquistador fue capturado y ajusticiado por los mapuches en 1554.

También allí, según las crónicas de Alonso de Ercilla y Zúñiga el poeta español que acompañó la conquista, fue capturado y ajusticiado el caudillo mapuche Caupolicán sometido a cruel suplicio (Fue empalado, o sentado en una estaca).

Según algunas versiones que recogió y difundió mi padre, en la batalla de Tucapel, donde fue apresado Valdivia, participó el primer Altamirano que pisó esas tierras, un lugarteniente de Valdivia que sostuvo el siguiente diálogo con su “capitano”

Valdivia (Rodeado por las huestes mapuches y en el límite de sus fuerzas:

¡¡¡¡¿¿¿¿ QUE HACEMOS ????!!!!

Altamirano: ¡¡¡ QUE QUIERE VUESA MAJESTAD QUE HAGAMOS

SINO QUE PELEEMOS Y MURAMOS!!!

Esta versión es ratificada por la Historia de Chile de Francisco Antonio Encina, en su tomo 1 capítulo VIII: ” Las trompetas tocaron retirada. El Gobernador (Valdivia) dirigiéndose a los suyos les preguntó: Caballeros, ¿qué haremos? . El capitán Altamirano, natural de Medellín, hombre bravo y arrebatado, le respondió … ” lo ya dicho, texto inscrito en el escudo de Cañete.

Todo esto es difícil de verificar pues, según las crónicas todos los acompañantes de Valdivia fueron apresados y ajusticiados, a no ser que alguna mapuche se haya prendado del huinca, después de rescatarlo herido del campo de batalla y cuidarlo, permitiendo de esta forma que yo esté hoy aquí escribiendo estas notas. Creo que esta anécdota da cuenta cabal de los orígenes de la mayoría de los habitantes de esta tierra: aunque algunos quieren negarlo o lo ocultan, son pocos los chilenos que no lleven sangre mapuche en sus venas.

Después de la batalla de Tucapel, por orden de García Hurtado de Mendoza, el fuerte fue reconstruido y fundada la ciudad. Pasado un tiempo el lugar fue nuevamente asaltado por los mapuches y abandonado por largo tiempo y refundado en 1868 por el General Cornelio Saavedra durante el proceso conocido como “Pacificación de la Araucanía”.

En esta última y definitiva tentativa por establecer población foránea, llegaron a estas tierras nuestros antepasados, y aunque no están precisados todos los detalles, algunos daremos para orientar al lector.

Se dice (mi tío Andrés lo dice), que en la ola de “pacificadores” a cargo del ejército de la República de Chile, venía cierto Santos Altamirano, de rango no precisado que instaló sus reales en la localidad de Arauco y de ahí recorrió la comarca hacia los cuatro puntos cardinales. Si éste era o no descendiente del otro Altamirano, ¿quién sabe?, pero queda la posibilidad que el sobreviviente de la refriega de Tucapel, después de recuperarse de sus heridas, haya permanecido en la zona, e incluso que haya recibido alguna encomienda por servicios prestados a la corona ¿ Quien sabe?.

En su afán pacificador, el Altamirano en cuestión asumió la tarea a su manera y se dice que logró pacificar varias doncellas de la comarca, hijas de colonos de avanzada y princesas mapuches presentadas por sus padres los caciques como forma de mejorar las relaciones.¿Quizás pu?

Una de las damas pacificada fue Doña Mercedes Troncoso mi bisabuela, madre de Juan Altamirano, reconocido como su hijo, por el gentil hombre Don. Santos, según consta en acta inscrita en la Parroquia de Lebu.

Don Juan hubo de rascárselas con sus propias uñas y derivó en hábil carpintero especializado en la construcción de lanchas, faluchos, botes y pequeñas embarcaciones, habiendo sido reconocida su habilidad y culminando su obra en la localidad de Puerto Saavedra, desde donde salieron, atestadas de trigo hacia California, las barcazas construidas por mi abuelo paterno. En Lebu casóse con doña Juana Arriagada, quién imprimió en la generaciones posteriores su sello y su figura: la primogenitura de las mujeres, dotadas de natural liderazgo y listas para mandar. Mis tías, hermana, primas, hijas y sobrinas podrán dar testimonio de aquello.

Nacieron de este matrimonio cinco hijos hasta donde yo tengo conocimiento: Tránsito, la mayor ( ¿No ven? ), Gregorio, Bernardo, Andrés (nuestro TIO ) y Pedro Ricardo mi papá.

Por parte de mi mamá Doña ANA ARAVENA ACUÑA, los antecedentes más lejanos de nuestros orígenes, también nos llevan a Cañete. Junto con el ejército ( ¡Al final parece que toda nuestra vida ha estado marcada por la presencia de la milicia!), llegó una ola de colonos que iban a ocupar las tierras mapuches, definidas como desocupadas y ociosas por los Gobernantes (que descendían de los españoles y para los cuales “los indios no contaban”).

(A propósito de lo recién escrito, el complejo de superioridad de los europeos hacia los pueblos de los demás continentes está tan marcado en todos los lugares que ellos invadieron, que por todas las latitudes se verifican manifestaciones del mismo: Viajando en una oportunidad desde Roma hacia Johannesburgo, en Sudáfrica, me tocó como compañero en el avión un muchacho de 20 años aproximadamente, gringo por donde se le mirara, rubio, cara de zapatilla, pecoso y con dientes de conejo (Disculpen el racismo). Antes de aterrizar el avión dió un rodeo que permitía ver las luces de una gran ciudad, y le comenté a mi compañero de ruta: ¡ Johanes it is really a very big city¡ How many people lives there? ¿vieron? . El me contestó : ¡60.000 personas!. No puede ser le digo, y luego de un momento de reflexión él responde: Los negros no cuentan¡¡¡¡¡)

En la oleada invasora venían los progenitores de mis abuelos: Don Ambrosio Aravena, padre de mi abuelo Nolberto Aravena, y Don Dámaso Acuña y Jaque, padre de mi abuelita Carolina. Don Dámaso, que según contaba mi abuelita era entendido en leyes participó en el proceso de entrega de tierras y según parece le fue bastante bien pues la familia Acuña llegó a ser propietaria de grandes extensiones de tierra en los alrededores de Cayucupil. Todavía quedan algunas propiedades por allí, que pertenecen a Fernando Acuña y sus familia.

Loa Aravena también tocaron su parte y todavía queda como testimonio la Hijuela que pertenecía a mi abuelo a orillas de la carretera.

Don Nolberto y Doña Carolina engendraron una numerosa familia, como se estilaba en esos años: ¡Doce en total!, que representa típicamente a las familias campesinas de esa época. Los hombres mayores dedicados a la agricultura en la pequeña hacienda, permitieron que los demás se educaran. El mayor de todos, el tío Julio, pronto emigró en busca de su propia tierra y consiguió unas 300 ha en Pellahuén, en plena Cordillera de Nahuelbuta al sur de Capitán Pastene. Siguiendo la tradición, junto a la tía Tránsito llegó a tener 16 hijos. Le siguió los pasos el tío Victor, que se instaló en Lumaco y tenía una pequeña heredad a orillas del río junto al pueblo. No tengo claro si poseía además otras tierras.

El tío Domingo, se dedicó a los negocios agrícolas instalándose en Angol, donde se incorporó a Ferrocarriles, llegando Jefe de estación en esa localidad y en Los Sauces.

El tío Lucho que le seguía se hizo cargo de la hijuela y abastecía a la familia de hortalizas, papas, trigo, mantenía algunas vacas que proveían la leche y criaba una variedad de aves de corral y cerdos. Habiendo recibido los conocimientos básicos en la escuela primaria fue un aprovechado autodidacta. Tengo en la memoria su colección de una revista argentina a la que se había suscrito, de muy buena calidad y que difundía información detallada sobre las técnicas agrícolas. La Chacra se llamaba, la que incluía temas de cultura general que el leía con dedicación e incorporaba a su acervo. Nos ponía prueba y decía. “ A ver Uds. Que van a la escuela, ¿Donde queda Yucatán? y repetía Yucatáaaan, alargando la última sílaba. Nosotros nos mirábamos, confundidos, y el daba triunfante la respuesta : ¡¡¡¡En el Golfo de México!!!!. La frustración, se me ocurre, lo llevó a la bebida, y cuando se embriagaba, lo escuchábamos repetir mientras dormía : ¡¡¡¡Yucataaaan!!!!.

La tía Concepción, la “Conchi” quedó para vestir santos, acompañando a la abuela. Siempre pasó así en las familias de antaño, la mayor de las mujeres debía quedarse con la madre. Excelente cocinera, tenía a su cargo la casa. Como muchas personas de su generación habían aprendido el mapuche y negociaba con aquellos que venían al pueblo a vender quesos, fruta o pescado. Tenía una romana de 10 kilos, de mesón, y un “almud” para medir papas, arvejas, porotos, etc. Muy religiosa, pertenecía a la orden de los franciscanos y siempre llevaba su escapulario. Tengo una foto de los años 30 que encontré entre los recuerdos de mi madre y allí está ella ¡hermosa de verdad!.

Excelente cocinera y buena para el diente, la visitábamos frecuentemente porque sabíamos que ella nos convidaría abundantemente de manjares y meriendas que siempre mantenía en la alacena o en la cocina. Para nosotros los Altamirano Aravena compartir un queso fresco con la tía Conchi era un festín, tomaba un cuchillo y sacaba gruesas rebanadas que ofrecía y que consumíamos golosamente con un trozo de rico pan amasado. Con el trigo nuevo sancochado, preparaba el “catuto”, en forma de pequeñas sopaipillas que después servía con leche con azúcar o con sal, según el gusto de cada uno. Esos eran los cereales que consumíamos.

Siempre andaba ideando forma de preparar algo rico. Durante un tiempo compartimos la casa de la abuela y regularmente ella decía: “ Miren chiquillos, agarren esa gallina que anda medio “borracha”, Hay que comérsela antes que muera. ¡Que nos decían a nosostros! Atrapábamos el volátil el que en dos por tres se transformaba en una rica cazuela. Ella mantenía una huerta en el patio de la casa donde cultivaba una gran variedad de hortalizas y flores. Más atrás estaba el gallinero siempre bien provisto.

Habiéndose criado entre campesinos, y aún siendo muy creyente, compartía las creencias e historias que circulan entre los campesinos. Su pasión eran los “entierros”. Según ella, alli donde bailaban lucecitas en la noche, había un entierro. Había que marcar el lugar para volver después a excavar y extraer las ollas repletas de monedas de oro y plata que habían enterrado los españoles o los mapuches. Nosotros éramos incrédulos y aunque escuchábamos pacientemente las descripción de los lugares donde había entierros, y ella nos animaba a completar la búsqueda, nunca fuimos más allá. Sin embargo un cierto verano, llegaron de visita dos primos que vivían en Santiago, los que quedaron impresionados con las historias de la tía, y rápidamente se armaron de palas y picotas para acometer la empresa que prometía jugosas ganancias.

Comenzaron por el patio trasero, que era bastante amplio, (la propiedad abarcaba un cuarto de manzana), y trabajaron durante sus vacaciones haciendo agujeros aquí y allá. Cuando habían llenado de hoyos el patio salieron hacia la hijuela, a ubicar un lugar señalado por la tía, al lado del camino que llevaba a la hijuela. Allí, según ella, al norte de un viejo roble ubicado a la orilla del sendero, cuando uno pasaba al atardecer, se escuchaban lamentos y ruidos de cadenas arrastrados por dolientes, además en varias ocasiones ella había visto con sus propios ojos, la luz que indicaba la ubicación del tesoro. Nuestros primos trabajaron duramente durante todas las vacaciones, sin que su búsqueda entregara resultados. Pero no se dieron por vencidos y al año siguiente volvieron para continuar su búsqueda infructuosa.

Veía, figuras de Cristo y del Sagrado Corazón en los oscuros rincones de las habitaciones y en la cocina, en la superficie de las tablas, donde efectivamente había manchas y decoloraciones o nudos, que ella interpretaba como imágenes. Al atardecer, salía a la calle y desde la entrada de la casa señalaba un lugar ubicado hacia el final del pueblo, siempre oscuro pues en esos años no había llegado aún la electrificación alas calles, y decía: “ Miren chiquillos, allá, al lado del cerco de la casa de Fulana se puede ver de vez en cuando, la figura radiante de “un gallo de oro sin huesos””. Allí mismo comenzaban las discusiones: ¿Cómo puedes saber tú tía, que aquel gallo no tiene huesos?. Ella insistía y al ver nuestra insistencia, se enojaba y nos retaba.

Tenía una guitarra, y era eximia intérprete de polkas, valses y piezas clásicas. Con su habilidad había ganado el título de Profesora y regularmente en las tardes, a la hora de la siesta, recibía alumnas y alumnos, que aprendieron los secretos del precioso instrumento, bajo la dirección de esta gran mujer campesina, única e inolvidable.

El tío Ramón, el menor de los hombres, como el tío Arturo y las mujeres menores, entre ellas mi madre, tuvo la oportunidad de completar estudios de secundaria. Él estudió en la Escuela Industrial, y se graduó como mecánico de automóviles, destacando rápidamente en el pueblo reparando en su garaje los pocos vehículos que había en esos días. Adquirió un De Soto, marca de los años dorados y fue uno de los primeros taxistas de Cañete. Dotado de fuerte y armoniosa voz cantaba los tangos de Gardel como nadie y era número fijo en las reuniones sociales de Cañete. Fue integrante de la primera brigada de scouts y yo heredé la flauta que tocaba.

Siguiendo la senda de la abuela Carolina, que se había recibido como una de las primeras “preceptoras”, nombre que se dio a los profesores a comienzos de este siglo, cuatro de los Aravena estudiaron en la Escuela Normal: el tío Arturo, la tía Marta, Mercedes y mi madre, dando inicio a una legión de profesores en mi familia, de modo que entre descendientes de los Altamirano y los Aravena, hasta la segunda generación, se cuentan a lo menos una treintena.

Hasta aquí, los antecedentes de mi familia materna, que constituye una familia típica de aquellos que iniciaron la ocupación de la provincia de Arauco, pioneros que sentaron las bases del progreso de nuestra provincia, y que junto a otros pequeños agricultores y comerciantes, crearon el entorno en el cual nací y me formé, gente sana y solidaria, no siempre respaldada por las autoridades, las que les dieron el “pago de Chile”, repartiendo las mejores tierras entre colonos traídos de Europa, y a los cuales me referiré más adelante.

Fulvio Casanova

Estándar

Escritor de Lebu. Sus escritos se han manifestado básicamente por ensayos publicados en diarios y páginas web. Es editor del diario de Lebu PROA al Futuro
email: fulviopolis@esfera.cl

Algo de sus ensayos…

CULTURA
Por Fulvio Casanova
(Publicado en PROA al Futuro 2002)

Generalmente tendemos a asociar la cultura con el trabajo de un grupo de notables compuesto por literatos, artistas visuales, cineastas, músicos o, simplemente, iluminados de nutridos conocimientos en cualquier cosa que sugiera un componente estético, filosófico o hermético. Lafourcade no sólo comparte esta percepción, que le acomoda bastante, sino que la agudiza al decir: “La cultura es lo mejor de la inteligencia”, citando palabras de un incuestionable europeo, de seguro muy ilustre, cuyo nombre ha olvidado este servidor.
Lo cierto es que la cultura, en cualquier sociedad humana, se manifiesta mucho más allá del grupo de vanidosas eminencias. Análogamente, la cultura es tan elemental para el hombre como el agua para el pez, es decir, comprende todos los productos y circunstancias de una sociedad y sus individuos, sin discriminar categorías puesto que allí se origina y fundamenta el comportamiento, las abstracciones, las creencias y cuestiones tan aparentemente triviales como la alimentación o la forma de vestir. En esa interacción de múltiples estímulos y percepciones se genera y ordena continuamente la escala de valores, jerarquía que penetra hasta los más profundos abismos de nuestra conciencia al extremo de, por ejemplo, hacer pebre a los yaganes, quemar los códices mayas, borrar del mapa a Palestina o sepultar bajo toneladas de agua los cementerios pehuenches, hechos que dolorosamente nos enseñan que la mencionada escala de valores no es universal.
El concepto de cultura es tan amplio que algunos especialistas la denominan la Totalidad, postulando la incapacidad del hombre de desembarazarse de su propio entorno, tal vez, producto de la reticencia que sentimos por revolotear demasiado lejos de nuestras cosmovisiones (o visiones de mundo), distanciamiento que nos causa una inaguantable angustia, quizá porque advertimos que nuestro mundo interior no es más que una construcción, una casita hecha de ladrillos imaginarios que subsisten únicamente en el ambiente que nos acoge.
Aún así, sospecho que sólo buscando más allá de las fronteras de nuestros credos, morales o racionales (supuestos científicos) o más allá de esa amorfa mezcla de ambos, acaso algún día será posible encontrar un estado de tolerancia tal, un horizonte de aceptación del tal que nos permita, mediante la luz de la diversidad, acceder a la Reunión, con mayúscula, de nuestra verdadera naturaleza, trascendiendo nuestras respectivas culturas.

“La cultura es el manto que oculta al hombre la posibilidad de llegar a ser”(Dra. Durán: Belfast, 1992).

Antropocentrismo
Por Fulvio Casanova
(Publicado en PROA al Futuro en abril de 2001)

Cuando el hombre descubrió su potencialidad mimética o gesticulatoria y desarrolló su habilidad para crear resonancias que transitaban de la onomatopeya al morfema, es decir, cuando fue transformando su pequeño grupo de sonidos en expresiones capaces de transportar sentido, fue gestando en su emergente cerebro la conciencia de sí mismo, de su presencia en el mundo, de su enigma vital antropológico. Por consiguiente, decide comparecer ante el universo como el ente que se opone a aceptar lo efímero de su existencia individual, transformando el miedo a la tormenta, al volcán, a la obscuridad y a la muerte, en un vertedero de imágenes, en un estallido de su interior que dilató las infinitas percepciones de su entorno, primitivo y salvaje, hasta canalizarlas en un fundamento, en un sentido, en una razón. Este juicio, tan profundo como el más arcano de los misterios, lo catapulta a su nueva condición, el substrato que lo convierte en todo un iniciado; es el rito en que el hombre-bestia muere para renacer en otro estado: el humano, propiamente tal, categoría que le demandó renunciar a su ontología de naturaleza prístina; En consecuencia, ya no asumirá su existencia en un sentido único o monista (sólo animal, sólo espíritu), sino que transforma su representación de sí mismo en su nueva naturaleza, dividida entre su primario pero latente pensamiento y su materialidad, compañera por 12 mil millones de años en forma de partículas subatómicas, transformando su virgen conciencia en un escindido oriente que, hasta hoy, advierte una verdad hermética, a pesar de las constantes mutaciones cuya orientación ha sido dependiente del origen, generando miles de caminos incluyendo algunos, de suyo, irreconciliables.

Quizá entonces, en torno al fuego, en torno a la obscuridad, en torno al horror de la muerte de su hermano de caverna devorado por alguna bestia prehistórica, este primate decide “hacerse cargo”. Ese deseo de poder que le da la voluntad y la fuerza de sus músculos -que Nietzsche denominó “voluntad de poderío”, pésimamente interpretado por los bárbaros de Auschwitz y algunos chilensis de la era pithecantropus erectus (1973-1989)- constituye el primer paso para desarrollar tareas que por mucho trascendieron la recolección de alimentos (como pisar la superficie lunar, crear antimateria en laboratorio, construir computadores personales que desarrollan más de mil millones de operaciones en un precario segundo o decodificar el genoma humano). Fue este hombre quien, superando el luto y la confusión, paralelamente con alcanzar el liderazgo de la tribu, divide la humanidad en dos clases. Por una parte están aquellos que comparten el poder y la perspectiva de una naturaleza que se torna más y más ajena a sus ojos y que se pone al servicio de ese grupo, y por otra está el resto, los homo populi, a quienes anteponen el ícono que representa el camino creado por los primeros, el fetiche que justifique en sus nuevas y “conscientes” mentes, la salida de la naturaleza y la dominación de la misma, hecho que sitúa al hombre en el centro del Universo.

“Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla” (Génesis: 1:28).

Nota: Aunque el Génesis fue escrito en el siglo V° A. de nuestra era, relata una tradición oral de los pueblos asiánicos semíticos de antigüedad indefinida.

Elvira Santana

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Escritora de Contulmo, radicada en Santiago.

Mini – Biografía

Elvira Santana nos cuenta algo de su vida…

” … tengo mucha poesía inédita, la vida me llevó por otros caminos y nunca me he preocupado de publicar, porque eso necesita tiempo para seleccionar y luego entenderse con el financiamiento de la edición, pero igual escribo siempre. Como me solicitas más poemas, te envío dos que escribí algunos años atrás. Pero antes, para que te formes una idea quién es esta contulmana, te diré que mi currículo es larguísimo, después de haber trabajado 25 años en la Tesorería General de la República, jubilé prematuramente porque se me hizo imposible resistir las persecuciones del régimen de Pinochet, en 1975 jubilé todavía joven y ese mismo día me matriculé en un instituto para preparar la PAA. Como me fue excelente cumplí lo que siempre había deseado, estudiar literatura. Postulé a un Bachillerato en Literatura Hispánica en la Universidad de Chile, grado académico que obtuve en 1980, posteriormente hice la Pedagogía en Castellano, me titulé en el año 1983, en la U de Chile, pues sólo debí hacer los ramos de educación, el Bachillerato me había dado una sólida formación en la especialidad de literatura hispana. ¿Cuánto más te podría contar de mi vida? Trabajé mucho como profesora, hoy no, estoy jubilada y en casa, leyendo, escribiendo e investigando sobre literatura… “

HOMO AMERICANUS
“Pero olía a muerte, y cuando abrió
los ojos y vio la figura ensangrentada
del sacrificador que venía hacia él
con el cuchillo de piedra en la mano”
(Del Cuento de Julio Cortázar “La Noche Boca Arriba”)

Desprendido del arco y de la flecha
por las sendas deshechas yo te sigo
sin ruedas, sin caballos y sin trigo,
tu origen de maíz desnudo acecha.

Rotas hoy las enaguas pedernales,
dominada tu dura arquitectura,
tu sangre aún caliente en los altares
en su raíz de tierra se hizo altura.

La impronta de tus manos en la puerta,
las señas erigidas en la piedra,
las frías aguas y la pluma enhiesta,
adheridos ancestros de tu cuerpo.

Las injurias del tiempo siguen vivas,
la copa de tu sangre siempre plena,
con tus lejanos dioses hoy de arenas,
inicias nuevos ritos citadinos.

El tiempo sepultó tus calendarios,
tu sangre la empapó la piedra dura
y en un ritual sin plumas ni hechicero
te matan en la calle sin sudario
y boca arriba yaces solitario.

***************

NOS VISITO LA MUERTE EN PRIMAVERA

En mi patria la muerte
caminaba desnuda,
con bandos y banderas
sus vicios ofrecía,
se escondía del día
y marchaba triunfal
bajo la victoriosa
capa de un general.

Cubierta en telarañas,
en odios y mentiras
sin pudor y festiva,
obscena seducía
a invencibles soldados,
que después de cien años
por fin la guerra harían
a civiles inermes
y así, llenos de hazañas,
la historia mancharían.

Oculta tras el día
en sangre resbalaba,
los huesos succionaba,
del dolor se reía.
Laberintos de sombras,
subrepticias guaridas
donde a indefensos cuerpos
torturaba sin ruido
y en sádicos orgasmos
su carne se comía,

Hasta que todos juntos
la atrapamos un día
debajo de la capa
sangrante todavía,
y entre espada y pared,
confesó ser la amante
de aquél que la envolvía.
Dijo, su corazón,
no sabia por qué,
siempre, siempre,
fue atrapado en la red
de los mil opresores
de antes
hoy
y después.

******************************

TODO Y NADA

Las inútiles señas que arrastramos un día
el tiempo con sus manos enterrará muy hondo,
seremos la semilla en agua transparente,
todos juntos y solos en masa indiferente.

A cada instante mueren en discreta armonía:
los perros, los humanos, las larvas, los planetas.
Cada día las piedras acumulan el tiempo
y embriagadas arenas mueven siglos ausentes.

En sitio escurridizo de una arena caliente
engastaré mis huesos en raíces de piedra,
vigorosa cantera por lágrimas sitiada
en comunión solemne con el tiempo y la muerte.

Y aquel faro apagado que orientó lo imposible
entre los engranajes del tiempo templará
la roca aún con vida debajo de lo inerte.

+++++++++++++++

FUISTE SÓLO ESPEJISMO

¿Fuiste sólo espejismo, un reverbero,
fuego fatuo que ardió por un instante,
barco espectral, en tempestad y errante,
hojarasca aventada en este Enero?

¿Fuiste calvario que lleva al madero,
arcano de mi vida en su menguante,
indicio de fulgor y sol distante,
una flecha sin blanco verdadero?

Un cuento sin primero ni postrero,
un canto de sirenas silenciadas,
un camino de trabas y linderos?

Pretexto de un soneto lastimero,
eco de un surtidor de aguas saladas
y lo real…¿fue sólo dardo artero?
**********

TRISTEZA IRREPARABLE

El tiempo, que hace tiempo
se adueñó de mi pecho,
me besa apasionado
se desliza en mi lecho
y ha tatuado mi alma
con beso transparente
y ha adornado mi frente
con sus hojas de helecho.

¡Ah, tiempo! con tus manos
sigilosas y frías
no derribes mi días
no agrietes mi estructura
en la humillante nada
de antigua arquitectura.

EL DIOS SOBREVIVIENTE

Bajo las sombras de los mitos duermes
diosa de los cabellos mutilados,
en el albergue de las aguas sueñas
pedernales que parieron el fuego.
En las altas murallas citadinas
aúllas dios nocturno de los vientos,
sollozas por los cuatro puntos cardinales.
En seculares sangres sumergida,
diosa Tierra, templo redondo,
vacía de hechiceras danzas,
sin culebra y sin águila, hoy
los siete granos de maíz tostados
rodaron hasta el fondo de la historia,
ensangrentados en los sacrificios.

Un rayo no informado en los oráculos
les derribó la adoración solemne,
la sustancia del cielo y devociones
quedaron en la punta de las lanzas,
la muerte todo hundió en los arrecifes,
en las brumosas olas de los días,
la omnipotencia de sus señoríos
y en el abismo misterioso y húmedo
donde los peces inician el frío,
iconoclastas manos extranjeras
demolieron los templos y aventaron las plumas,
sólo el sol, nuestro padre,
sobrevive….

Alejandro Pizarro

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Alejandro Pizarro, historiador lebulense, es autor del libro “Lebu, de la Leufumapu a su centenario 1540 – 1962″

Breve biografía

“José Alejandro Pizarro Soto nació en Boca Lebu, provincia de Arauco, en 1923.

Originario de lo que fue la célula inicial de la industria carbonífera de Arauco, con madre lebuense y padre ovallino, perecen haberse fundido en el autor los impulsos que el carbón y el cobre han dado al desarrollo nacional a lo largo de su historia. Ello despertó su temprana vocación por la investigación de la biografía regional, comenzando desde su niñez a recoger antecedentes sobre el pasado de las actividades mineras de la zona y su entorno social, político y cultural, hasta formar el archivo más completo que existe en el país sobre el tema.

Su libro Lebu, de la Leufumapu a su centenario 1540 – 1962, es el resultado de esa tenaz y fascinante investigación en las más diversas fuentes documentales, fundamentalmente las del Archivo Nacional, incluyendo la abundantísima bibliografía que directa o indirectamente registra el devenir de la minería del carbón, la epopeya de la conquista y las guerras araucanas, innumerables biografías y autobiografías y las más importantes obras sobre la historia institucional, política y social de Chile.

En su condición de investigador histórico, Alejandro Pizarro es miembro de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, socio fundador del Centro de Estudios de Documentación Social de la Universidad de Chile y del Seminario de Estudios Históricos de Bío Bío, socio de las Tertulias Medinensis de Santiago y colaborador del Museo Histórico Nacional.”

Extractado de Lebu, de la Leufumapu a su centenario 1540 – 1962 de Alejandro Pizarro.

Las que no somos santas

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AUTORA: ZULEMA RETAMAL
Rileditores, Santiago de Chile, 2001

Las que no somos santas
quemamos las naves
sin golpes de pecho
en la plaza del pueblo
No comulgamos
ruedas de carreta
ni acarreamos el agua
para el propio molino
Miramos debajo del agua
por el ojo de la cerradura
y por el ojo de buey
pero no pasamos
tan fácilmente como el camello
por el ojo de la aguja
Somos memoria del día
y no le debemos
a santo alguno una vela

ME SUGIERE

Me sugiere esta niebla
y los árboles del camino
los territorios íntimos
los lugares sagrados
la hora del alimento
los piñones
el trigo masticado
Me sugiere esta instransparencia
el sueño de los siglos

Más allá no sé si puedas
estar tú
detrás de los álamos en la niebla
de las araucarias
en la punta del cerro

No sé si cerca de este diluvio
de diminutas aguas
puedas estar tú

SOY

La mestiza de Arauco
la perdiz que se escabulle
el espíritu de los árboles
los ojos de la luna

Soy la que deja acoplar
su silueta de pájaro
la que destila salivas en tu boca

Soy Eva , la ingenua
del anteparaíso habitado
la forajida de tus sueños
la playa que sorbe
tus sales de marinero
Soy nada más
la maga que te inunda
en sus trucos naturales

ALTIVA

Voy directo hacia ti
y me ofrezco
como una fuente vacía
voy encontrándote
en el camino desierto
detrás de cada paso
lejos de tu ventana cerrada
y cabalgo la madrugada
sobre estos cerros
azules de miseria
sólo para que tú entiendas
que este crujir de huesos
hacinados
es la respuesta a la osadía
de repetirme-yo misma -
y un millón de veces
el sexto mandamiento

MOMENTOS

En medio del armario
de la abuela
están las palabras
las ocultas y frescas palabras
en el ancho pasillo
en las ventanas
en la tarde
vuelan zumban
como locos matapiojos en nubes
son tantas
que de tantas
me atraviesan y se van
dejando mi estructura
en los campos de poleo
o en ciegas avenidas
que conducen siempre
a la puerta de tu casa.

Aquí se ha presentado un extracto del libro “Las que no somos santas” el cual contiene 46 poemas, si quieres saber más sobre el libro o quieres contactar a la escritora puedes enviar un email a su correo personal zulemaga@hotmail.com

MILLANECO

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Por Patricio Figueroa González

Capítulo I

- ¡Mira, Ricardo, qué lindo! – dijo Alejandra, tocando el brazo de su marido.
Habían comenzado el descenso del camino y se divisaba el pueblo de Lebu, desde la primera vuelta, en el sector de Santa Fe.
lebu- Sí- dijo éste- se ve lindo desde aquí
– ¡Viste que fue buena idea venir! Te va a gustar. ¡Si es tan lindo mi pueblo! Dijo ella, con jovial entusiasmo.
– ¡Estaba bueno que llegáramos, ya! Llevamos como diez horas manejando.
– Sí, pero valió la pena ¿No?
– Bueno. Sí. Hasta aquí
– Convéncete. Fue buena idea venir acá y salir un poco de la rutina que te tiene loco allá en Santiago
– ¡Pero es que no puedo alejarme durante mucho tiempo!
– Ya. ¡Pero no vamos a empezar de nuevo! Además, tú quisiste.
– ¡Esta bien! Está bien. Ya estamos aquí y aprovechemos de disfrutar del paisaje. Pero acuérdate. Sólo será una semana. No puedo estar más tiempo ausente. No me vengas con que mi papá quiere que nos quedemos un poco más y esas cosas. ¡Una semana y nos volvemos! ¿De acuerdo?
– Bueno. Si no voy a insistir. Pero ¿De cuándo que no veníamos? Hace como cinco años. Desde que nos casamos.
– Sí, más o menos.
Disminuyendo la velocidad el lujoso BMW tomó la última curva y se aproximó al sector urbano. Pasaron las primeras poblaciones y en la bomba de bencina, torcieron a la izquierda, en dirección al río.
– Ves como me acuerdo todavía- dijo Ricardo.
– Claro pero ahora, vamos a ver si te ubicas en la Población Lebu y llegas a la casa en medio de los pasajes ¡Yo no te voy a decir! -dijo ella divertida.
Maniobrando con destreza, el hombre se introdujo por el “Pasaje Los Lingues”, hasta que finalmente se detuvo en una de las casas bajas, como el resto de la población, salvo que ésta tenía una ampliación de dos pisos hacia atrás, que la distinguía de las demás. Una vez en el lugar, Ricardo hizo sonar la bocina un par de veces y de inmediato salió los padres de Alejandra, una pareja de unos sesenta años aproximadamente, quienes con grandes muestras de alegría, recibieron a los recién llegados.
– ¡Por fin llegaron! -Dijo el hombre, quien se estrechó en un apretado abrazo con la joven que descendió del automóvil.
– ¡Cómo está, mi niña! ¿Cómo llegaron? ¿Muy cansados? -Agregó mientras saludaba a hombre, que ya estaba abriendo el portamaletas, para sacar el equipaje.
– No muy cansados, suegro. La verdad es que nos vinimos de un viaje. Salvo un rato en Concepción, no hicimos mayores detenciones.
– Bueno, pasen niños- dijo la mujer, mientras saludaba a su vez a Ricardo. -Qué bueno que llegaron sin novedad.
Después de los saludos, el grupo se introdujo en la vivienda y cerraron la puerta tras de sí.

Ricardo era ingeniero comercial. Tenía una empresa de importaciones y se dedicaba a los negocios. Había conocido a Alejandra en la universidad, donde alguna vez fue a remplazar a un amigo, por un par de meses y hacer clases de cálculo diferencial a un primer año. Era un hombre de unos cuarenta y cinco años, de contextura fuerte, pelo negro liso, frente amplia y ojos negros de un extraño brillo, que se abrían con asombro cuando reía. Tenía un rostro sombrío que se iluminaba, cuando miraba a su esposa y sonreía con gesto un poco infantil.
Alejandra era todavía una jovencita. Estaría en los veinticinco años y la diferencia de edad en este matrimonio era algo notorio. Delgada y de apariencia frágil, su cara, de rostro ovalado de suave cutis blanco, era enmarcado por una cabellera trigueña y ondulada. Suaves mechones de cabello le caían al rostro, de grandes ojos castaños y graciosa nariz respingada, que le daba un aire de muñeca. Era una hermosa joven a la que su marido adoraba. Había conocido a Ricardo en uno de los recreos de la facultad, donde estudiaba arquitectura. Su relación había comenzado de manera bastante común. En la cafetería habían coincidido en el mesón, esperando un café. Ella iba con dos amigas y él, solo, con sus libros y maletín.
– ¿Me pasa el azúcar, por favor? Dijo él
– Claro. Aquí está. -Dijo ella, con una sonrisa.
El la miró y quedó flechado. Desde ese momento, buscó la forma de encontrarse de nuevo con esta chiquilla que parecía una niña traviesa. Se toparon varias veces en el mismo recinto de la cafetería. Un día se animó y la esperó, al final de clases, y la abordó cuando abandonaba la facultad.
– ¡Hola!, ¿quieres que te lleve? Le dijo, cuando vio que se separaba de sus compañeras.
– No, gracias. No se moleste. Tomaré el Metro en la esquina.
– No, si no es molestia. Dime adonde vas y te llevo. Seré tu chofer, tu guía y tu guardián esta tarde, si tu quieres. Yo y mi carruaje estamos a tu disposición- Dijo con una cómica reverencia, que cautivó a la joven.
Con una sonrisa ella accedió. Desde ese día, cada miércoles y jueves, él la esperaba y la llevaba hasta su casa, en Ñuñoa, cerca del Estadio Nacional.
La relación se había ido profundizando y de a poco él la cautivó y al poco tiempo, ya no le parecía ni tan mayor ni tan huraño como el primer día que lo vio en la cafetería. El por su parte, reafirmó su primera impresión y a la fascinación del primer día, siguió un rápido enamoramiento que le producía una sensación de desamparo cuando no estaba con ella. Pronto se fueron a vivir juntos y al poco tiempo ella le impuso la conveniencia de formalizar su relación, a lo que él no puso reparos. La boda se realizó en un importante centro de eventos de Santiago y asistió gran cantidad de amigos y algunos parientes de él. Por parte de ella, también asistieron amigos de la universidad y algunos parientes del sur. Su madre estaba dichosa ya que parecía que Alejandra había encontrado la felicidad que tanto deseaba y había rogado para que ella encontrara. Se fueron de luna de miel a México, a Acapulco, de donde volvió cargada de regalos y recuerdos y comenzó su vida de casada en un magnífico departamento de Las Condes. Todo era felicidad y aparentemente a él le iba muy bien en los negocios por lo que sus preocupaciones pasaban por reunirse con sus amigas y hablar cada día con sus padres a Lebu.
De los negocios de su marido, no tenía idea, sólo sabía que le iba muy bien y que a veces se reunía con algunos amigos en la casa, oportunidad que ella aprovechaba para salir de compras con las amigas. Nunca vio a las personas con quienes se reunía su marido por lo cual el tema del trabajo de Ricardo, no estaba entre las conversaciones habituales de la pareja.
No tenían hijos y por el momento habían tomado la decisión de esperar a gozar un poco más de la vida en pareja, antes de comprometerse con los niños.
Fue uno de esos días, cuando ella le propuso que viajaran por unos días a ver a sus papás, a Lebu. El lo había resistido. No era la época de vacaciones y además, había asuntos que atender. Sin embargo, extrañamente, un día llegó muy excitado preguntándole si podían viajar a la brevedad.
– Estoy muy cansado y creo que unos días de conversación con tu papá y unos paseos por la playa, me servirán para relajarme -Le dijo.
– ¡Que bueno! Llamaré de inmediato a mi mamá para avisarle. Van a estar muy contentos.
– Sí. Llámalos no más.

Capítulo II

…..

VIENES

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VIENES DESDE EL FONDO DE OPACA EXISTENCIA.
MAS ALLA DE MÍ MISMO
MAS ALLA DEL AMOR.
ERES MI DULCE HERIDA ETERNIZADA.
EL FINAL DE MIS PASOS.
MI CANCIÓN.
TE PRESIENTO IMPOSIBLE EN MI NOCHE SIN LUNA.
MAS ALLA DE MI RUTA
MAS ALLA DEL DOLOR.
ERES MI PROPIA VIDA Y MI PALABRA.
EL COMIENZO DE MI ALMA.
AMOR.

TODO

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RECORRO
LOS CUARTOS
SOLITARIOS.
CAMINO
TUS PASOS
EN MIS PASOS.
PRESIENTO
EL AIRE TIBIO
DE TU CUERPO.
ABSORBO
TU PRESENCIA
Y ME DETENGO.
ESTAS EN TODO.
EN TODO.
Y TE RESPIRO.

TEMPORA MUTANTUR

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NO ME PARECE JUSTO HABLAR DE AMOR EN ESTA CALLE
PLATEDA DE CROMADOS Y VIDRIERAS.
ES VERDAD QUE EL HOMBRE CRECE Y SE AGIGANTA
Y QUE MÁQUINAS SIN ALMA, LE DICTAN LO QUE PIENSA.
NO ME PARACE JUSTO ESTE SIGLO DE LA CIENCIA.
TODO SE INICIA, Y FINALIZA ENTRE DOS SÁBANAS

RETORNO

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AQUÍ ESTOY
VOLVÍ SIN RETORNAR.
MI ALMA FIEL,
MÁS BIEN INFIEL,
SE ALEJA, VUELVE, VA.
CADENA, LUZ, CENIZA
ARRASTRO EN MI VAGAR.
AQUÍ ESTOY
SÓLO, YO, MI SOLEDAD.
LA VIDA SIEMPRE OSCURA
LA OSCURIDAD IGUAL.
AQUÍ, OTRA VEZ
EL FIN DE MI REGRESO
Y TODO SIGUE IGUAL.

RECONCILIACION

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LA TARDE DESHOJABA
SU MISTERIO,
EN MI DULCE DESCENDER
HACIA LAS SOMBRAS.
LAS PROMESAS,
QUE FLUÍAN DESDE UN SUEÑO,
ERAN TRISTE RETORNAR
A LOS RECUERDOS.
ELLA, FRÁGIL COMO PÉTALO DE BRUMA,
ENDULZABA MI DOLOR
CON MIL SUSPIROS.
RENACÍA LA ILUSIÓN
CON SUS PALABRAS
Y MI PENA SE MORÍA
ENTRE SUS LABIOS.
ELLA, EN MI PECHO,
HIZO UN NIDO DE SOLLOZOS
CRISTALINOS.
Y SU ALMA,
FINA VOZ ADORMECIDA,
ERA EL ECO DE MI ALMA
QUE LLORABA.
ELLA, EN IS OJOS,
COMPRENDIÓ LA SOLEDAD
DE MI DESTINO.
DE SUS OJOS,
UNA SUAVE PLEGARIA
DE PERDÓN,
SURGIÓ ENTRE LÁGRIMAS
OLVIDÉ TODO SU ENGAÑO…
¡ OH! ¡ LAS DUDAS DISIPADAS!
¡ Y SUS OJOS, Y SUS LABIOS!
¡ Y ESE AMOR, QUE NO CREÍA!

PEQUEÑO POEMA PARA UN ALMA

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ALMA SONÁMBULA:
BUSCA TU SENDER IMAGINARIO.
RÍE O CANTA.
QUE TUS OJOS ACARICIAN
Y HIERE TU PALABRA.
ALMA SONÁMBULA:
EL SUEÑO DE TU SUEÑO ES INFINITO.
NO HAY MUERTE O VIDA
QUE TU PASO ES LEVE
Y TU DESCANSO MATA.
ALMA SONÁMBULA:
LLORA O CANTA
QUE TODAS LAS VIDAS
SON ALMAS SONÁMBULAS.

PARA NO SUFRIR

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Y PARA OLVIDARTE MÁS, HOY TE RECUERDO
HOY PARA NO LLORAR ESCRIBO VERSOS.
Y PARA NO PENSAR VUELA MI ALMA.
Y PARA NO SENTIR NO PIENSO EN NADA
QUE YA NO PIENSO,
Y BUSCO EN MI MENTE UNAS PALABRAS
QUE YA NO SIENTO,
BUSCO EN MI CORAZÓN UNA ALEGRÍA
Y PARA OLVIDARTE MÁS, HOY TE RECUERDO
HOY PARA NO LLORAR, ESCRIBO VERSOS.

NADA IMPORTA

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QUE IMPORTAN MIS SUEÑOS…
NO SON MÁS QUE BRISA
PERDIDA EN LOS DÍAS
QUE CORREN TAN LENTOS.
QUE IMPORTAN MIS ANSIAS
DE AMOR COMPARTIDO…
APENAS SON NUBES
QUE MANCHAN EL CIELO.
QUE IMPORTAN MIS PENAS…
NO SON MÁS QUE AUSENCIA
DE UN PAR DE OJOS TIERNOS
QUE ALUMBRAN MI ALMA.
QUE IMPORTA MI VIDA…
NO ES MÁS QUE UNA ANGUSTIA
DE ESTAR SIEMPRE SOLO
MIRANDO LAS COSAS.
QUE IMPORTAN MIS VERSOS…
APENAS SON LÁGRIMAS
QUE ACLARAN UN POCO
MIS SUEÑOS PERDIDOS.

LLEGAS

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DESDE TODOS LOS CAMINOS
DE LAS TARDES AZULES,
DESDE EL FONDO MISMO
DE LA LUZ Y DE LA LLUVIA
LLEGAS.
PERO NO TE CONOZCO.
TODO LO QUE TU FUISTE
SE PERDIÓ EN LOS AÑOS.
TANTO AMOR DERRAMADO
COMO ARENA SOBRE ARENA.
Y SIN EMBARGO,
DESDE TODAS LAS SOMBRAS Y EL OLVIDO
DESDE EL FONDO DE MI PROPIA VIDA, LLEGAS.

LAS MATERIAS

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¡ CÓMO ODIO LAS MATERIAS!

¡ Y LOS CUERPOS!

YO QUISIERA SER VIENTO
O LUZ, O ECO, O SUEÑO.
NO VIVIR ENCADENADO
AL DESTINO QUE PRESIENTO,
AL COMPLEJO DEVENIR DE LO QUE EXISTE,
AL INÚTIL SOLLOZAR DE LOS RECUERDOS.
¡ CUÁN VULGAR ES LO TANGIBLE!
EN CAMBIO… LO IRREAL Y LO IMPOSIBLE,
LO QUE FUE Y LO QUE NO ES,
LO QUE LLEGA Y PASA Y HUYE…
¡ CÓMO ODIO ESTOS OJOS
QUE ACARICIAN LAS MATERIAS!
Y, ¡ CÓMO ODIO ESTOS DEDOS
QUE TOCAN LO VULGAR, LO COMPRENSIBLE!
QUISIERA SER VUELO,
O NUBE, O LLUVIA. ACASO SER MISTERIO.
Y QUISIERA VER MI MUERTE
Y EL FUTURO, QUE NO ANHELO.
LAS MATERIAS… ¡ CÓMO MATAN,
CÓMO ATURDEN LAS MATERIAS!
SOY UN ECO.
UNA VOZ INTACTA Y PURA
YO CAMINO POR EL AIRE
Y MI RUTA ES DE SUSPIROS.
LOS CUERPOS… ¡ CÓMO AMARRAN,
CÓMO HIEREN ESOS CUERPOS!
VIVIR PARA OLVIDAR QUE SOY DE BARRO.
MORIR PARA ENTENDER QUE SOY ETERNO
¡ AH! LOS CUERPOS…
Y EL MÍSERO ESQUELETO DE LOS CUERPOS!
EL ALMA FIJA EL RUMBO
DE LOS VUELOS INFINITOS,
EL ESPÍRITU ES UN DIOS
QUE IMPULSA AL MUNDO

INDIFERENCIA

Estándar

ASÍ, DESPREOCUPADAMENTE
SIN ANSIAS DE TU VOZ
PUEDO ESCUCHARTE
Y PUEDO TOMAR TUS MANOS
Y BESARALAS
SIN SENTIR EL TEMBLOR
DE LA NOSTALGIA.
ASÍ, DESPREOCUPADAMENTE,
SIN ANSIAS DE TU ARDOR
PUEDO ESCUCHARTE.
Y PUEDO ESCUCHAR TU PENA
Y COMPRENDERLA
SIN LA VIEJA EMOCIÓN
DE VIEJAS LÁGRIMAS.
ASÍ, DESPREOCUPADAMENTE,
SIN ANSIAS DE TU AMOR
PUEDO MARCHARME.
Y PUEDO SEGUIR MI RUTA
SIN VOLVERME,
Y PUEDO OLVIDAR TU ENGAÑO,
Y OLVIDARTE.

IDILIO

Estándar

LA LUNA ACARICIABA LAS PREGUNTAS
QUE SIN SABER POR QUÉ, NO HICIMOS…
CADA ESTRELLA EN LO INFINITO PARECÍA
EL DESEO DE AMOR, QUE NO TUVIMOS…
MÁS QUE AMOR FUE LO NUESTRO. Y NO FUE NADA…
SÓLO UN TIERNO CONVERSAR ENTRE SILENCIOS,
Y UNA SUAVE COMPRENSIÓN EN LA MIRADA

ELLA

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ELLA, PURA COMO EL AIRE
MAÑANERO,
RETRATA MI PERDÓN
EN SU MIRADA.
UN SOLLOZO DE CRISTAL
PUSO EN MI PECHO.
Y SU LLANTO
PARA SIEMPRE NOS UNÍA.
LA TARDE DESHOJABA
SU MISTERIO,
EN UN DULCE AMANECER
HACIA LAS SOMBRAS.
COMPRENDÍ QUE LA DICHA
ES INFINITA,
CUANDO MUERE EL ORGULLO
DE LAS ALMAS.
MI NOCHE SONREÍA
DESDE SIEMPRE…
Y MI VIDA ERA
UN JARDÍN, QUE FLORECÍA.

DIÁLOGO

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ESTÁS FINGIENDO RISA…
SÉ QUE MIS PALABRAS
TE HACEN DAÑO…
Y, ¿DICES QUE NO?
ESCUCHA, TE CONOZCO…
MÁS QUE UN PÉTALO
A LA FLOR.
TE MOLESTO
CON MI MODO INDIFERENTE…
PERO, SABES BIEN
QUE LO NUESTRO
APENAS ES PASIÓN…
ES JUSTO QUE LO SEPAS

NO TE AMO…
ME GUSTAS, SÍ,
ERES UN JUGUETE,
UNA ILUSION
ENTRE MIS MANOS
ME GUSTAS…Y ME ATRAES.
Y TE BESO, Y AVARICIO…,
PERO, ENTIENDE,
NO ES AMOR…
AMAR ES… BIEN, ¡ TÚ LO SABES ¡
MEJOR LO SÉ YO.
Y DEJA DE BESAR MI FRENTE,
QUE ARDE.
Y ESCUCHA, POR FAVOR.
¿ OYES? EL VIENTO Y LA LLUVIA
QUE GIMEN
SOBRE EL TECHO.
ACÉRCATE, TENGO FRIO.
NECESITO TU CALOR.
DESPUÉS DE TODO…
¡ SON TAN DULCES TUS LABIOS!
¡ Y ESTOY TAN BIEN CONTIGO!
PODRIA EQUIVOCARME…
¡TAL VEZ SEA AMOR!

BEOBACHTUNG*

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MIENTRAS DUERMES
TE CONTEMPLO.
INTENTO INTRODUCIRME EN TU CEREBRO.
CONVERTIRME EN LA ESENCIA
DE TUS SUEÑOS.
SER UN SOLO SER.
UN SOLO CUERPO.
Y NO RESPIRO
PARA ETERNIZAR
ESTE MOMENTO.

(*OBSERVACIÓN)

AUTOEXAMEN

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NO ES PRIMERA VEZ QUE ME INTERROGO
Y LAS RESPUESTAS NO SON SATISFACTORIAS.
CADA VEZ CON MAS FRECUENCIA
ME RESPONDO CON VERDADES.
A VECES LA PREGUNTA SURGE SOLA
Y LA RESPUESTA SE TRANSFORMA EN ESTALLIDO

.
A VECES, NO ES TAN SIMPLE
Y LA PREGUNTA AUMENTA MI VACÍO.
NO DEBO PREGUNTARME, ENTONCES.
PREFIERO SEGUIR DESCONOCIDO.

En-sueños. Historias, cuentos y mineros.

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Presentación

Desde que el hombre empieza a vivir en comunidad siente la necesidad de dejar testimonio de su presencia, de su paso por este planeta. Así lo atestiguan los grabados de animales que, sin duda tiene un sentido para el hombre de la época, encontrados en cavernas, desde hace millones de años, poco después escribe en forma más sofisticada dejando impresos los llamados jeroglíficos, a poco de andar en el tiempo lo hace en papiros y avanza incansablemente hasta nuestros días. Hoy como ayer también el hombre contemporáneo trata de dejar testimonio para trascender en su paso por esta vida y lo hace a través de diversas expresiones que hemos dado en llamar arte, léase pinturas, esculturas, música y literatura. Es el caso de estos dos profesores de Curanilahue y un trabajador minero. Luis Flores Olave, Francisco Huenchuñir Silva y José Sepúlveda Morales.

Luis Flores Olave, sus escritos nos dan la sensación de estar conversando de su propia existencia, hay relatos lineales en el tiempo y otros que nos sorprenden con las piruetas con que juega en los aspectos cronológicos. Es la vida que muestra su verdad a cada palabra, cada frase, cada idea nacida de su incipiente pluma, vida que se refleja en cuentos como “La Sala”, “Despertar” y “Soledad”, en este último a través de la soledad de un niño la sinrazón del ser humano actual. Encontrase sólo estando rodeado de gente.

Creo que sin tratar de hacer una crítica social, este relato nos mueve a pensar en lo solo que a veces se desenvuelve el ser humano, sin importarle el que está a su lado, sin duda es una crítica, quizás velada a la indiferencia en que debemos movernos en el sobrevivir de nuestros días.

Francisco Huenchiñir Silva, como hombre criado en Lota, los cuentos que escribe en esta ocasión representan y plasman la vida minera. A través de sus relatos es el grito del pueblo que se da a conocer en sus cotidianeidad, no hay en sus escritos recursos rebuscados, el lenguaje utilizado es directo y claro, no tiñe sus palabras con un adorno supefluo, sólo dice lo justo y necesario para que el lector pueda, sin rodeos, entusiasmarse con ellos. Tienen estos cuentos el sentido de la existencia del minero que día a día se juega la vida allá en el fondo de la mina, en pirquenes, en los piques muchas veces clandestinos que aportan al sustento diario.

Esa vida minera, es la que Francisco rescata en sus cuentos. “La falla”, es uno de ellos, relata con cierta destreza, que no deja de ser pícaro el engaño o traición que le hace su mujer a un minero. Y cuando se da cuenta de ello no tiene más remedio que jugarse la vida razón por la cual termina sus días en…

“La Maldición”, es otro aspecto de nuestra vida, la superstición contada a través de la maldición que una madre le hace a su hijo por el mal comportamiento de éste. De alguna forma todos creemos que basta con maldecir a alguien para que pueda acontecerle lo mismo que al “Zarco”. Otro de los relatos “La Corrida” que por medio del Tarzán nos lleva a conocer más de cerca la vida de los perreros (jóvenes de ayer y hoy que aprovechan la lentitud de los trenes y/o camiones para extraerles parte de la carga de carbón).

José Sepúlveda Morales, nos presenta un relato donde se recrea el ambiente vivido al interior de la mina. Este es un mundo rico en anécdotas, bromas, sobrenombres y experiencias que él va plasmando en el papel para darnos a conocer su propia versión de los acontecimientos. En el cuento “El fantasma de Pancho” alude a una de las bromas que, sin duda alguna, la víctima de ella se siente humillado en su condición de macho, como él mismo lo relata. Es común este tipo de bromas, de doble sentido que se hacen los mineros en relación a ser engañados por la mujer, y como en este caso el protagonista hace gala de sus argucia muy sutil para dejar mal parados a sus compañeros de trabajo, simplemente como venganza de lo mal hablados que serían estos al referirse a una mujer.

“El fantasma de Pancho”, y José Sepúlveda nos hablan a las claras que el arte de escribir no es privilegio de unos escogidos o señalados por un don divino, es simplemente la necesidad de querer expresar lo que se lleva dentro, lo que se siente cuando se vive la vida siendo protagonista de ella.

Estos cuentos-relatos de Luis Flores, Francisco Huenchuñir y José Sepúlveda dejan ver el grito del hombre común, del hombre sencillo, el poblador, el campesino, la mujer de pueblo que nada tiene que ver con las siutiquerías de otras latitudes, aquí la vida se vive y se vive a fuerza de trabajo, de dientes apretados para soportar la violencia disfrazada de pobreza y miseria.

No busquen encasillar a Luis, Francisco y José en algún estilo literario, si lo hay, sólo es la necesidad de dejar testimonio de su paso por esta tierra, aquí no hay palabras innecesarias ni rebuscadas, sus relatos están dirigidos a gente como tú y como yo, gente sencilla, alumnos, creo, en primer lugar, trabajadores, dueñas de casa, no hay aspiraciones de ningún tipo, sólo ser testigos de un momento de sus vidas.

Léelos, vale la pena, si nos encontramos, quizás pasemos un buen rato conversando de estos cuentos o tal vez sirvan para interesar al joven en el arte de leer; si así fuere Luis, Francisco y José de seguro se darán por satisfechos.

Carlos Jerez Salgado
Profesor

Soledad

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Despertó de pronto de un sueño que le había resultado tortuoso, miró el despertador, sorpresa, la hora había pasado y era demasiado tarde. Corrió la cortina amarilla que cubría la ventana impidiendo ver por las noches la claridad de la Luna que, desde lo alto, vigila eternamente el sueño de la ciudad. El sol dio de lleno en sus ojos y le deslumbró fuertemente, hiriendo sus infantes ojos color café.

Meditó un poco sobre lo sucedido, nadie le había despertado, la casa estaba en silencio, ¿qué pasó? – era la pregunta. Se sentó lentamente en la cama, acomodó las sábanas y frazadas, mientras repasaba con la mano extendida la superficie de la colcha, bordada en amarillos tonos y fondo azul piedra, que le parecía de una suavidad increíble.

- Ojalá las personas fueran así –se dijo.

Puso más atención, ningún ruido se escuchaba, recordó entonces que su padre salía temprano a trabajar ese día y su hermano debía estar en el liceo. Su madre no se levantaba hasta alrededor de las nueve de la mañana.

- ¿Por qué nadie me avisó? – se preguntó otra vez el niño, como meditando.

Lo de hoy, recordó, ocurría desde hace mucho tiempo, por las mañanas si él no despertaba, no iba al colegio.

Le parecía extraño, muchas veces buscó ayuda para sus quehaceres escolares, entonces, curiosamente, cansado, su padre luego de llegar del trabajo no contestaba a sus preguntas, la madre veía la telenovela y su hermano, en el teléfono conversaba con su polola para luego salir a reunirse con sus amigos.

Realmente estaba solo, si hablaba lo hacían callar. Si saltaba, decían que su ruido era insoportable. No podía salir, no tenía amigos.

-¿Por qué no me escuchan? ¿Seré normal?- se preguntó muchas veces.

Todavía sin levantarse, su mano puesta en el mentón, pensativo, repasaba cuadro a cuadro escenas de su corta existencia. Rascó el lóbulo de su oreja, movió el cuello incómodo.

- En la escuela no converso ¿qué debo hacer? se dijo. Seguramente lo mejor es irme de la casa, en algún lugar del horizonte puedo encontrar alguien que me necesite -se contestó.

Se vistió con tranquilidad, buscó en el armario lo más importante y lo fue echando, con calma, en un bolso negro que hacía mucho tiempo le habían comprado en la feria del pueblo y que lleva como adorno la escena de una familia, impresa en uno de sus costados. Entre sus pertenencias no podían faltar los libros y cuadernos de la escuela que con gran cuidado depositó entre sus ropas.

Silenciosamente abrió la puerta de la calle, el sol daba un aspecto hermoso al día, la calle se llenaba ya de bullicio. Las flores del antejardín saludaron mudamente el paso del niño hacia el futuro incierto, una nube se agitó movida por el aire que cansadamente se deslizaba abrazando la Tierra.

Caminó sin destino, desfilaron ante su mirada calles y avenidas, rostros de otros niños que pasaban alegres, padres junto a sus hijos, jóvenes en sus bicicletas, enamorados que en mil besos sellaron sus promesas, ancianos que curvaban sus espaldas con la carga innegable de la experiencia, esa misma que nadie sabe apreciar.

¿Cuántas horas? ¿Cómo saberlo? El reloj biológico, como su vida, no funcionaba correctamente. Sólo sabía que se sentó en muchas ocasiones para descansar, sin embargo luego siguió interminable su camino sin sentir los pajarillos rondar sobre su cabeza, el perfume de la floresta le rodeó, no lo supo, sólo recordaba a sus padres y el manto de olvido e indiferencia que tejieron sobre su ser.

-¿Se habrán dado cuenta de mi alejamiento? –pensó. Estarán felices de que así haya ocurrido –se decía- nadie hará ruido innecesario, nadie consultará tareas o interrumpirá la telenovela. No soy necesario –se convencía solo.

Una ráfaga de aire frío le sacó de su absorción, era el abrazo del atardecer de la ciudad. En el puente se detuvo, miró las heladas aguas que pasaban bajo él.

-¡Y si me lanzo! –se preguntó- ¡Sería el fin! –se contestó.

Respiró profundo, miró las estrellas, la Luna le sonrió, estaba solo, como siempre. Caminó, caminó, no supo durante cuanto tiempo, no se dio cuenta que las calles comenzaron a quedar desiertas. No supo como pasó el tiempo, hasta que cansado se sentó en un banco de la plaza y acunado por las estrellas y besado por la Luna se durmió soñando que estaba envuelto en los brazos de cientos de ángeles que le querían y brindaban toda la atención a sus preguntas.

Con una sonrisa estaba en su pálido rostro, el cuerpo frío, un perro aulló en la distancia , cuatro brazos apretaron repentinamente su cuerpo, no los sintió, su cabeza cayó hacia un costado, voces resonaron en su cerebro, no entendía nada, qué era esa sensación que nunca antes experimentó, una boca tibia se posaba en sus mejillas, esa voz la conocía pero con otros matices, no podía relacionarla con el amor, pero parecían sus padres. Comenzó a retornar al sentir que con mucho amor cubrían su rostro, su cabello, con miles de besos, no quería despertar, su sueño, los ángeles estaban con él.

- ¡Hijo!, ¡Hijo! –le decían. No quería despertar. ¡Por Dios, responde hijo querido! –se reiteraba la petición. No quería despertar.

Despertó asustando, no podía resistirse más, la suplica era repetida.

- ¡Hijo, que susto nos has dado! –dijo el padre.

- ¡Te hemos buscado por todas partes! –dijo la madre.

Ambos lo abrazaban con desesperación, con el cariño guardado por muchos años que explosionaba en un segundo, desatando ese torrente incontenible de besos que caían sobre el rostro y cabello del niño, mientras las lágrimas rodaban por las mejillas de todos regando la Tierra desde la que nacerían mil flores.

- ¡Te hemos tenido tan abandonado, hijo! –expresó la madre ¡No hemos sabido demostrarte todo nuestro amor! –le reiteró.

El padre, mudo de emoción, sólo sabía abrazar, mirar y acariciar al niño.

Tomó el padre el bolsón, con las pertenencias del niño, donde cariñosamente guardó sus cuadernos y comenzaron a caminar por la desierta avenida rumbo al hogar. En el cielo la Luna que vigila el sueño nocturno de la ciudad, sonrió a las estrellas que en ronda interminable juegan en el inmenso tapiz que cubre la Tierra.

Luis Flores Olave

ANÁLISIS DE UNA MUJER

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¿ TU ANDAR?
SUSPIRO TENUE.
VUELO FUGAZ
DE MARIPOSA
¿TUS MANOS?
AVES INQUIETAS
DE NÁCAR ROSA.
¿TU CABELLO?
NO DE INVIERNO
COLOR DE SUEÑO
¿TUS LABIOS?
PÚRPURA HERMOSA
CIELO DE FUEGO
¿TUS OJOS?
TIERNA SUAVIDAD
DE AGUA DORMIDA
¿TU PIEL?
PÉTALO SUAVE
CARICIA ESTREMECIDA
¿TU ALAMA?
ETERNO COFRE
DE VANIDADES
¿TU CORAZÓN?
VIENTO DE AURORA
QUE EN EL AMOR
SE EVAPORA

AMOR IMPOSIBLE

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NO PODRÍA COMPARTIR MI SOLEDAD CONTIGO.
ESTARÍAMOS MIRÁNDONOS CONFUSOS
CADA UNO EN SU PROPIO LABERINTO.
TU CANTANDO EN VOZ ALTA. Y YO EN SILENCIO.
NO PODRÍAS HACER CLAROS MIS INSOMNIOS
PRISIONERA EN TI MISMA, DETENIDA EN LO TUYO.
TU CON TUS DISCOS QUEMÁNDOTE LOS TÍMPANOS
Y YO PERDIDO Y SOLO CON MIS LIBROS.

AMNESIA

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HE OLVIDADO TANTO, TANTAS COSAS…
NOMBRES, ENSUEÑOS, PENSAMIENTOS.
HASTA ROSTROS HE OLVIDADO, SIN QUERERLO.
TODO SERÍA SIMPLE ASÍ. PERO NO ES CIERTO.
OLVIDÉ PARA QUIÉN ERAN MIS VERSOS

ACOSO

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PARA ENTRAR
EN TUS PUPILAS,
NO RESPIRO.
COMO FIERA
TE BUSCO
EN LOS CAMINOS.
CAZADOR
DE TUS OJOS,
TE PERSIGO.
FURTIVO,
ACOSO
TU MIRADA
Y NO RESPIRO

* DER WEG

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ME LEVANTÉ DEL SUELO Y CAMINÉ
SIN SABER COMO ERA EL CAMINO.
POCO RECUERDO SUS COMIENZOS.
LA NIEBLA INCONSCIENTE DEL PRINCIPIO
SE DISIPÓ RECITANDO EL CALENDARIO.
Y COMENCÉ A ILUSIONARME CAMINANDO.
Y MARQUÉ CURSOS, RUMBOS, DERROTEROS.
SIN SABER COMO ERA EL CAMINO.
DE POCO ME SIRVIÓ SER PRECAVIDO.
CADA PASO ME ACERCA MÁS AL SUELO.
TANTO TIEMPO CAMINANDO SOLO.
SIN SABER COMO ES EL CAMINO.

(*EL CAMINO)

LEYENDA DE LA PIEDRA DEL TORO DE LEBU

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(A Rosita Amalia y Rosita Cartes)

Entre Punta Lavapié y Punta Tucapel del Golfo de Arauco en la Octava Región, se encuentras Lebu, ciudad costera que en una de sus playas posee un complejo conjunto de acantilados, laberintos, cuevas de proporciones gigantescas y la famosa “Piedra del Toro” que guarda la abrigada ensenada conocida como la Playa de la Cueva.
En tiempos remotos estos lugares eran habitados por tribus paleo indias que vivían de la extracción de moluscos y de la pesca; de esa realidad surge esta leyenda que paso a relatar en las siguientes líneas.

“La playa de la cueva era el lugar elegido y predilecto de niñas y jovencitas que se refugiaban en este discreto lugar para jugar y bañarse en días de intenso calor, cuando el Padre Viento dormía entre las olas. Esta era la Playa de las Doncellas y la tribu respetaba el lugar como un verdadero santuario; sin embargo, para protegerlo de las miradas indiscretas de osados muchachotes de otras tribus, que siempre andaban al acecho, los celosos abuelos, padres y hermanos llevaron un gran toro que, erguido entre las rocas hacía de guardián y espantaba con sus feroces bramidos y bufidos a los más arriesgados mozos. Así pasaron muchas generaciones y los traviesos muchachos siempre trataban de burlar al gran monstruo que les impedía el paso.
En una oportunidad en que el vigilante era un toro nuevo y todavía inexperto, uno de los mozos, con un ingenioso engaño logró que la bestia se acercara a los acantilados y entonces una gigantesca ola hundió al animal en el rabioso mar. Desde aquellos remotos tiempos, la llamada “Piedra del Toro” brama furiosa para advertir a los arriesgados que allí, en el fondo del mar sigue la bestia cuidando la Playa de las Doncellas; más aún, dicen que en noches de invierno, los bramidos se escuchan en toda la hermosa ciudad de Lebu con una potencia que a no pocos asusta.”

Otra tradición dice que las jóvenes, para demostrar su doncellez, ponen en la Piedra del Toro un pañuelo blanco, si el toro brama y lo devuelve se comprueba su pureza… si esto no ocurre y el pañuelo se pierde en el oscuro abismo…no hay nada más que hablar.

FIN

MARÍA INÉS VEGA SANHUEZA

LEYENDA DEL CAMPANARIO DE LA IGLESIA DE ARAUCO

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Según me contó mi anciano padre, el campanario de la Parroquia San José guarda entre sus antiguos cimientos un secreto digno de registrar y que él nunca le contó a nadie para que no se prestara a feas ambiciones.
Por allá por el año 1925, cuando la torre-campanario de la Iglesia estaba siendo construida, hubo una pareja de jóvenes enamorados incomprendida por sus padres y que no pudieron concretar su amor. (Ellos pertenecían a familias de bien, pero con grandes rivalidades debido a sus respectivas riquezas y poderes)
Las enemistades entre esas familias, cuyos apellidos mi padre se reservó en secreto, impidió que los jóvenes se casaran y ellos, obedientes hijos, se separaron con mucho dolor y para siempre.
La última vez que se vieron, pusieron en los heridos de la torre en construcción una cajita de plata con la promesa escrita de su mutuo y eterno amor y además dejaron allí las sortijas de oro de matrimonio que el joven había mandado hacer con tanta ilusión y las arras que él había destinado para su desposorio.
El gran terremoto del 39 no afectó mayormente a la Iglesia, no así el terremoto del 60 que acabó con gran parte de la construcción… menos la torre que se mantiene hasta hoy y que es el orgullo de los araucanos.
………………………………………………………………………………………………………
Hace un par de años estuve en Arauco y visité la torre campanario bastante tarde, juro que escuché en medio del silencio nocturno, cuchicheos y dulces palabras que se decían dos voces jóvenes; como ya conocía la historia, me alejé prudente y discretamente, pensando en esta sencilla narración que hoy entrego a ustedes.
Me hace ilusión pensar que un amor verdadero y un secreto se guardan en esos cimientos… ¿ No será acaso que El Padre Creador ha querido decirnos que los verdaderos amores son eternos y que nada ni nadie los puede ni los debe separar? Juzgue usted querido lector… yo sólo soy una artesana de la palabra.
FIN

(A MI PADRE JUAN MANUEL)
MARÍA INÉS VEGA SANHUEZA

MUJERES QUE VALEN LA PENA

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-Ay! me quedé dormida!- dijo la mujer levantándose de aquella caja cubierta de estropajos, ya eran las 19 hrs. y se había sentado en el cajón, que a falta de sillas, le quedaban muy bién en su cocina.
Se paró rápidamente y caminó sobre el suelo de tierra de su cocina, dió una vista general por su casa, y bueno…no era lo que ella había soñado, pero los hijos tenían techo…y eso importaba.
Caminó al patio y vió lo que su marido le había dejado de “regalo”…ocho cajas para encarnar…, se sentó y comenzó a recordar su juventud…alguna vez había sido bella y la más reconocida de la población esmeralda, todos le decían la “modelo”, por su parecido a las esculturales figuras que veía diariamente en televisión y a quienes copiaba la manera de caminar. Que afortunada se sentía cuando cinco hombres la pretendían!! y claro, ella eligió al más apuesto de todos.
-Sí…reconozco que era la envidia de todas las adolescentes- decía en voz alta mientras se le escapaba un suspiro. Se sentía odiada por haber sido la elegida y no ellas.
Y ahora, ese guapo y apuesto muchacho le había dado seis hijos, sonrió cuando recordó las palabras del matrón Don Mario: Cuidate chiquilla! vas a parecer coneja!, y sin darse cuenta, ya estaba el próximo año, confirmando nuevos embarazos.
Miró las cajas con ternura, sus manos estaban enrojecidas por el frío..-este Juan ya me deja sorpresas-.
El tiempo había estado malo y los botes no podían salir, sólo las lanchas, que para ellos encarnaban. Las piernas le tiritaban de frío, y no había nada para comer, sólo un mate viejo que había tomado antes de dormirse, pero mientras los hijos estén felices y satisfechos almorzando en la escuela, ella estaba tranquila, no en vano tenía 25 kilos de más, a costa de pan y café, su alimento preferido.
Mientras iba desenredando el reinal y los espineles, pensaba, quién diría que me iba a ver así, mi marido no puede salir a la mar aún por la pulmonía que cogió la última pesca, pero de algo hay que vivir, sino busco en otro lado, dicen que en el faro sale mucho luche, allá voy a buscar sino alcanzo con las cajas…-ya viene la navidad y los chiquillos no tienen que ser menos que nadie con sus regalos, yo ya tengo empaquetadas algunas cositas- .
Esta vida no es lo que yo quería, pero tengo seis preciosos hijos, un marido que …sí, lo reconozco..un poco borracho, pero no me pega como el vecino castiga a la vecina, pienso que hice buena suerte, no soy castigada por ir a la iglesia en la noche, además, a los hombres hay que cuidarlos porque sino , se van con otras mujeres, decía mi abuela. Mi casita, estos cuatro palos parados con harto esfuerzo los he edificado con mi negro…gracis a dios somos felices y vivimos tranquilos con lo poco.
Sabía que iba a trasnochar encarnando pero el dinero que vendría después lo justificaba todo.
Se subió las mangas de su blusa arrugada, y resignada por lo que le esperaba, comenzó a encarnar entonando una canción que sonaba en la radio local.

UN SUSPIRO DE AMOR….

Estoy muerta en vida…ya no quedan más lágrimas que derramar, de un rato para otro este mundo cruel se ha transformado en un hoyo y no veo nada más que la punta de mi nariz, hace frío, y mis manos están mojadas…
Ayer estaba esperanzada, llena de vida…esperando los botes que debían llegar desde San Antonio desde donde debía llegar mi viejo, nos íbamos a comprar un living nuevo con el dinero que ganaría, porque este ya está roto…
La noticia la trajo la Sra. Inés, que posiblemente los botes habían desaparecido, y que todos los tripulantes estaban muertos..rogué a Dios que me dejara al mío con vida, pero anoche se confirmó la noticia…sólo alcanzamos a estar un año casados, el mejor año de mi vida, y si algo tengo que agradecer a ese dios que me lo quita hoy, es haber conocido al amor de mi vida, haber estado en sus brazos, y saboreado su piel…sólo un año en el que fui feliz de verdad. Pero he despertado, y me encontré con la más cruda realidad, quedé sola…ni siquiera un hijo me queda de él!!!, no tengo fuerzas para levantarme…la camilla de este hospital está cómoda…si, los vecinos me trajeron cuando me dio el ataque de histeria en el muelle…Odio lo que me dio comida por tanto tiempo y ahora me quita la felicidad, la mar es un gigante muy poderoso que domina nuestras vidas.
No quiero nada más que retroceder el tiempo y ser feliz… ojalá el doctor me dejara morir, ya no hay por qué vivir…
Mi cuerpo perdió sus fuerzas, mi piel está pálida y mi cara demacrada asusta a los vecinos, que hablan bajito y me miran con lástima cuando me ven…pero he quedado sola, me vuelvo al norte, sólo queda un buen recuerdo de esta hermosa ciudad, que me enseñó la felicidad y el amor, recuerdos infinitos cuando paseaba por la costanera con mi viejo, y el viento jugaba con mi pelo mientras él me lo arreglaba en vano… Quizás algún día vuelva, quizás no. Pero nunca voy a olvidar que Lebu me dio los días más felices de mi vida….

SIMPLEMENTE…GRACIAS

Cada mañana al caminar hacia mi escuela…te veo, fiel a tu carrito, limpiando calles…
Adoro tu simpleza, la cara amable que me dice sagradamente quitándose su gorrito y bajando la vista: -buenos días señorita-, con voz humilde y apartado de este mundo materialista y consumista que nos rodea.
La vida te ha trasformado en un ser conforme de todo, ignorante del existismo.
Mientras camino imagino tu casa modesta, con una fiel esposa esperando tranquila, amasando pan para tus hijos, que viven orgullosos y pueden jugar tranquilos porque el padre trabaja en la “Municipalidad”…que es un hombre fuerte que se esfuerza por su familia….
Doy gracias a Dios por tu existencia, porque si no fuera por ti las calles estarían sucias, y aunque, pases inadvertido para este mundo loco, que tiene su preocupación en cosas superfluas, el tiempo que dedicas para limpiar las calles es muy importante…alegras mi vida con tu ánimo matutino, me hace reflexionar el esfuerzo humano, el trabajo que cada ser humano realiza en este mundo y que es imprescindible.
Por eso dedico a ti estas líneas, porque alegras mi alma de profesora y me alientas a seguir incentivando en mis niños el respeto por cada persona y el saber agradecer.
Nunca voy a olvidar ese hombre de buzo azul, con cara alegre, arrugada por el paso del tiempo, moreno y algo colorado por las noches de cantina con los amigos.
Gracias por tu sonrisa diaria…por mantener mi calle aseada…por cumplir tu función con excelencia!!

Pesar en Lebu por muerte de Orlando Casanova

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Fuente: Radio Proyección, 04-05-2009.

Lebu.- Cerca del mediodía dejo de existir don Orlando Casanova Salgado, conocido comerciante, escritor, miembro honorario de la Primera compañía de Bomberos de Lebu y Voluntario Insigne de Chile con más de 50 años en la institución bomberil.

A la edad de 77 años partió este destacado vecino lebuelense, Sus restos mortales están siendo velados en su domicilio trasladándolos el día de mañana martes a su Cuartel Primerino ubicado en calle Pérez Nº 343, siendo sus funerales el día miércoles 6 de mayo.

Orlando Casanova Salgado nació el 21 agosto de 1932 en Villa Pehuén, en 1945 tras fallecer su madre decide trasladarse hasta Lebu, donde comienza a estudiar de día y trabajar por las tardes, llegando a segundo año de humanidades, luego toma un curso de cinco años titulándose de Perito en Contabilidad, también incursionó en cursos de Nociones de Administración de Empresas, Comercialización y Técnicas del Pequeño Empresario. En el comercio, su profesión, preside por 10 años consecutivos la Cámara de Comercio Minorista de Lebu, junto con pertenecer a otras instituciones de bien público. Voluntario Insigne de Chile, ingresó a la Primera Compañía el día 1 de junio de 1953, desempeñándose por varios periodos como Tesorero de Compañía, Teniente de Maquinas y Director de la Centenaria Compañía. El año 1991 el Honorable Directorio General lo designa Miembro Honorario del Cuerpo de Bomberos y el 4 de mayo de 2003, recibe de manos del Presidente Nacional de Bomberos de Chile la más alta distinción “VOLUNTARIO INSIGNE DE CHILE”.

” … Casanova es autodidacta, ama la buena música y se transforma en un lector empedernido. Desde muy joven comienza a escribir poesías, muchas de las cuales se han perdido en viejos cuadernos y cartas de amor… extractado del libro “Explorando el Alma Poemas y Cuentos”, 1998

http://radioproyeccion.cl/2009/05/04/pesar-en-lebu-por-muerte-de-destacado-vecino/

Orlando Casanova

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Esta es la página dedicada a Orlando Casanova, escritor lebulense. ” … Casanova es autodidacta, ama la buena música y se transforma en un lector empedernido. Desde muy joven comienza a escribir poesías, muchas de las cuales se han perdido en viejos cuadernos y cartas de amor … ” Explorando el Alma Poemas y Cuentos, 1998

Mini – Biografía

” En la villa Pehuén, Lebu, nace en el mes de agosto de 1932, Orlando Casanova Salgado. Los 13 años de vida campesina marcaron profundamente su temple emprendedor, a la par con su espíritu soñador. Al morir su madre en 1945 también muere con ella su niñez … el niño se queda en Pehuén y el hombre parte a la ciudad de Lebu.

Allí comienza a estudiar en el día y a trabajar por las tardes, llegando al segundo año de humanidades (de esa época) en el liceo nocturno. No se deja estar y toma un curso de cinco años, por correspondencia, titulándose de Perito en Contabilidad. También incursionó en cursos de Nociones de Administración de Empresas, Comercializacíon y Técnicas del Pequeño Empresario. En el comercio, su profesión, preside por 10 años consecutivos la Cámara de Comercio Minorista de Lebu, junto con pertenecer a otras instituciones de bien público.

Casanova es autodidacta, ama la buena música y se transforma en un lector empedernido. Desde muy joven comienza a escribir poesías, muchas de las cuales se han perdido en viejos cuadernos y cartas de amor … “

Extractado del libro “Explorando el Alma Poemas y Cuentos”, 1998

Algo de su obra…

EL DÍA QUE A VECES NO VIVIMOS
Cuando el manto de la noche
empieza a cubrir la vida del hombre,
recién descubre
que tuvo todo el día para vivirlo,
más, ya es tarde.
Pensamientos
Orlando Casanova

EL ÁRBOL SAGRADO DE PELAHUENCO

Hay momentos del día
Cuando el sol ya se está yendo
Que compensan la estadía
En el espacio tiempo.

Escuchando a Chopin
La paz me acompaña
Mientras mi mente viaja
A esas viejas mañanas.

Caminando por el campo de mi abuelo
Me detengo un momento a la sombra
De ese grande y hermosos avellano
Que está en medio de la loma.

Mi abuelo lo dejó que creciera
Imponente, como un rey
(¿Quién sería primero en estas tierras
el avellano o él?)

¿Sería mi imaginación aquella tarde
Que escuché que al árbol le decía:
Tu seguirás dando sombra
Mientras mi Dios me de vida?

Siempre me impresionó
Ese árbol tan frondoso
¡Tan cargado de avellanas!
Y de tronco tan añoso.

Acariciar ese gran tronco
Y el cariño de mi abuelo
Hacían que me sintiera
Siendo parte de ese suelo.

Ahora que no está mi tata,
Ahora que yo soy abuelo
Ahora que se alejaron los años
No voy por esos lados por miedo
A no encontrar el avellano.

Del libro “Inquietudes del diario vivir”, 2001

LA LEYENDA DEL HUITRAL O TELAR MAPUCHE

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(A mi prima Mónica y sus hijos)

Dicen que hace muchos siglos, cuando la tierra de los mapuches sólo era habitada por tribus alfareras, cazadoras y recolectoras, llegó a las orillas del lago Lanalhue una familia de pacíficos mapuches a los que nadie tomó muy en cuenta. La verdad es que nadie sabía que el Gran Nguenechén les iba dar una misión muy importante que era la de difundir por la tierra el uso del telar para confeccionar abrigadoras prendas de lana y esta misión partió de una promesa hecha por un cacique a los Padres Ancestrales debido a unos acontecimientos que ahora paso a contar para ustedes.

“Era plena primavera cuando la doncella Naynay estaba tejiendo un hermoso collar de flores a la orilla del lago, entonces apareció Chompallhue y le pidió unas flores a la tejedora, ella le preguntó el porqué tenía el pelo tan rizado y porqué su piel era del color del charu que se ponía en el fuego para cocinar; Chompalhue primero se extrañó porque ella no sintió miedo ni tampoco se rió de él, y después le contó que por órdenes de Nguenechén, él era el genio que protegía los lagos y lagunas de todas la tierra hasta donde los ojos podían ver.
Naynay, conversó largamente con él y le regaló su hermoso collar, entonces Chompallhue se sumergió en el lago y cantó feliz toda la noche… desde allí en adelante nunca le faltó el alimento a esta familia que pescaba en el lago y regaba sus campos de quínoa con las aguas que amablemente les daba el genio, amén de las frutas silvestres que encontraban en los bosques ribereños.
Pero no todo fue felicidad, un día una envidiosa hermanastra de Naynay acusó a la muchacha con su padre y le contó que ella pasaba tejiendo collares que lanzaba a las aguas y no hacía nada en la huerta ni en la ruca. Sorprendido y malhumorado el cacique prohibió a su hija las visitas al lago.
“Chachay querido, amado chachay… no me encierres y déjame tejer” – dijo la doncella- pero su padre fue duro e implacable, la aisló de la familia y para que entrara en razón le entregó unas varillas y varas secas para que hiciera fuego, más dos llamas para que le hicieran compañía y se hiciera una mujer hacendosa.
La obediente Naynay imploró a Nguenechén y a Chompallhue para que la ayudaran y se durmió por mucho tiempo, fue entonces que los dioses en sueño le entregaron el don para poder hacer un telar, una rueca y un huso y así aprovechar la lana de las llamas para tejer. La imaginación de Naynay se echó a volar y comenzó a hacer bellísimos tejidos con no menos hermosos diseños que fueron inspirados por los dioses, cuando su padre vio lo que su hija había hecho, se dio cuenta de su error y pidió perdón con mucha sinceridad y devoción a los dioses.
Nguenechén y Chompalhue no lo castigaron, pero le exigieron que dejara a su hija tejer todo lo que ella quisiera y donde quisiera… fue así como Naynay recorrió otras comunidades y enseñó el arte del tejido y de hacer el telar, la rueca y el huso… y el saber se extendió por toda la tierra mapuche… y cuando ya muchas mujeres habían aprendido el arte de hablar a través de los diseños, Naynay se fue a la orilla del lago y con sus aladas manos tejió collares hasta que se durmió, esta vez para siempre, siempre.
Entonces Chompallhue se la llevó a las profundidades y allí los dos moran en un bello palacio de cristal.
Dicen que esta bella durmiente algunas noches de luna sale a la superficie del lago Lanalhue y se le ve con su rueca y su huso afanando en los tejidos que los dioses tutelares le inspiraron.

FIN

MARÍA INÉS VEGA SANHUEZA
Charu: cántaro de barro
Chachay: forma cariñosa de llamar al papá, papito
Chompalhue: deidad que protege ríos y lagos.
Huitral: telar mapuche
Naynay: araña
Nguenechén: dios tutelar de la cosmogonía mapuche.

Jorge Sáez Hadi

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Escritor de Curanilahue. Se ha interesado la literatura desde siempre. De preferencia se siente cómodo en la narrativa, aunque ha incursionado también en poesía.

Biografía

JORGE SAEZ HADI ( Curanilahue, Chile ) josahadi@hotmail.com

” Mi nombre es Jorge Manuel Sáez Hadi. Soy profesor de Lenguaje. Actualmente trabajo en el liceo Polivalente Mariano Latorrede Curanilahue, provincia de Arauco. Desde siempre me ha interesado la literatura, diría que nació conmigo desde que tuve uso de razón. De preferencia me siento muy cómodo en la narrativa, aunque he incursionado también en poesía. Gracias a la oportunidad que me brinda esta página, al menos, por ahora se puede apreciar mi estilo en uno de los capítulos de uno de mis cuentos. He trabajado en Educación por 20 años, promoviendo en mis clases los valores universales y rescatando el mérito de la literatura como fuente de realización y análisis de la realidad “

Algo de sus escritos…

estamos haciendo algunos cambios, luego publicaremos más sobre este autor.

Si quieres contactar al escritor puedes enviar un email a su correo personal josahadi@hotmail.com

Emiliano Aguayo

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Esta es la página dedicada a Emiliano Aguayo, activo escritor ligado a Cañete. Los libros Carta Abierta a Bonvallet, Jorge González: Confesiones Públicas de una Estrella del Rock se cuentan entre las destacadas publicaciones de este joven escritor. Es fundador del diario electrónico LanalhueNoticias.cl.

Biografía

Emiliano Aguayo nació en Santiago de Chile el 02 de noviembre de 1973 y es Periodista egresado (1998).

En 1999 realiza su práctica profesional en el Departamento de Prensa del canal de televisión La Red y, en agosto de ese mismo año, lanza el libro Carta Abierta a Bonvallet .

En 2001, bajo marca Torre, escribe los Libro-Agendas Vino 2002 y Matilde 2002, dirigida a un público infantil.

Ese mismo año funda el diario electrónico LanalhueNoticias.cl, dedicado exclusivamente a noticias de la ciudad de Cañete y se integra como columnista al sitio oficial del Club Deportivo Colo-Colo, además de Chilenred.cl, periodismo joven.

En julio de 2002 publica el e-book sobre el líder del grupo rock chileno Los Prisioneros, llamado Jorge González: Confesiones Públicas de una Estrella del Rock (1985-2001).

Actualmente, y luego de hacerlo en Wunderman-Young & Rubicam, se desempeña como Redactor Creativo en la Agencia de Marketing Directo Score Comunicaciones, filial McCann-Erickson.

Esta biografía, sus libros y más temas interesantes los puedes encontrar en el sitio web de Emiliano http://www.emilianoaguayo.cl

Algo de sus escritos…

PRIMEROS DIALOGOS INTERCULTURALES ENTRE COSMOVISIONES CIENTIFICAS E INDIGENAS
Por Emiliano Aguayo

Lluvia, 16 veces repite la palabra lluvia Jorge González en el tema del mismo nombre de su primer disco solista. Pero los días 2 y 3 de junio de 2000 en Tirúa llovió más de 16 veces, mucho más. Quizás fue San Isidro, o tal vez algún espíritu mapuche conservador enojado por el intercambio de conocimientos entre el mundo occidental y el ancestral.

Lluvia áspera, fuerte, de la buena lluvia. Viento del que no sólo sopla, sino que atrae y aplasta.

Viajar a Tirúa es trasladarse entre una atmósfera de paisaje tranquilo, sólo que esta vez, el bus estaba más helado que de costumbre. Cómo no, cuando afuera se desataba un temporal inmenso. Pero no quita , si no que agrega, al sur chileno la magia que tantos -como Neruda- denunciaron.

Cuando aparece el oleaje envalentonado del mar de Quidico, uno siente que está próximo a la tierra convenida en la invitación, al lugar de encuentro que es Tirúa, como bien lo dice su nombre en mapudungún. Lugar de reunión, de entrenamiento.

Así es, viento y lluvia de otro mundo o de éste, pero en forma exagerada, demasiada. Fue para mojar hasta los conocimientos, pero afortunadamente todo fue bajo techo. En la escuela nueva, maravillosa en una comuna demasiado pobre, enclavada en el sur de la provincia de Arauco, con una población de un 80% con descendencia mapuche. Incluido el alcalde, el único edil mapuche de nuestro país y gran defensor de su cultura, Adolfo Millabur.

Afuera, la lluvia seguía y el viento se llevaba lo que encontraba a su paso. Lamentablemente también se volaban algunas planchas de zinc de modestas casa familiares. Mientras en la escuela F 866 se encontraban, frente a frente dos conocimientos. Tres científicos, tres premios nacionales de Ciencias Exactas y Naturales ante 5 sabios mapuche.

Por un lado estaba Jorge Allende, biólogo; Juan Garbarino, químico e Igor Saavedra, físico. Y por el otro, los machis Margarita Albornoz y Víctor Caniullán, los kimches Ercilla Curiche y María Tragolaf, además del lonko Juan Segundo Huenupil. Frente a frente.

Desde los últimos asientos dispuestos para los adultos, ya que toda esta gran actividad intercultural se preparó especialmente para los niños, quienes -por protocolo- ocupaban las primeras posiciones, a uno se le venía a la mente la idea que mientras los machis saludaban en mapudungún, a los científicos se le caían todas las teorías.

Y luego fue el turno de los “occidentales”, quienes en palabras de Igor Saavedra, llegaban a Tirúa a aprender enseñando. “Queremos enseñarle a los niños mapuche y no mapuche de la zona cuál es la manera de pensar de la ciencia, que es producto de una cultura, de los griegos de siglo VI a.c, pero a partir de esa visión de mundo también queremos que los niños escuchen la visión de su propio pueblo, no con el propósito de competir, si no para que ellos conozcan las dos verdades y puedan superponerlas y formarse una y propia cosmovisión”.

Mientras Víctor Caniullán, machi, indicó que “El universo es sólo uno y dentro del todo, viven muchas culturas. Muchas personas sabias de la cultura occidental han ido expandiendo su conocimiento a otros, a otras sociedades y hasta el momento no han valorado a las otras culturas…Yo creo que hoy se vive una era coyuntural de varios temas, como el de la medicina, la educación y el tema científico, de la cosmovisión; de la visión de mundo que tenemos y que tienen todas las culturas. Eso coyuntural va a avanzar y va hacer que nos demos cuenta que estas dos visones se pueden complementar, que ningún conocimiento se puede ni debe sentir superior: Nuestra filosofía y cosmovisión es respetar todo lo que existe. Por eso, nuestra relación hombre-naturaleza es muy fuerte, con capacidad de relacionarnos con todo lo existente. Para nosotros, todo tiene una energía, una filosofía”.

Y así sucedía todo, como bien se estimaba en el programa entregado. Como lo indicaba el alcalde Adolfo Millabur ante mis primeras preguntas con grabadora. Digo primeras preguntas con grabadora en mano, porque después, solito, uno se va dando cuenta que en estas ocasiones no hay nada que grabar, si no sólo preocuparse de escuchar y entender, nada de dárselas de periodista moderno en un lugar ni en un ambiente que cobija de esa manera, amablemente y donde esos días se respiró aires mágicos, de conocimientos relevantes. “Este es un proyecto del Fondo de las Américas, que promueve el diálogo cultural de dos visiones de mundo, el occidental y el indígena/mapuche. Es un diálogo interactivo, de premios nacionales y sabios mapuche y la comunidad estudiantil, donde se interlocutan temas científico/religiosos entre estas dos visiones”.

Y todo dispuesto entonces, para que los niños de las Escuelas y Liceos Hueico de Huentelar, Bajo Yupehue, Vista Hermosa de Weñaliwen-Carahue, Entreríos-Imperial, Filidor Gaete Monsalve de Llico, Guacolda de Llico y Pinto-Chol-Chol y Reino de Suecia de Puerto Saavedra, además de colegios de la propia comuna y alrededores, como el Liceo B 56 de Cañete, preguntaran y se maravillaran con tal acontecimiento.

Y comenzaron luego las preguntas, las que se desarrollaron en torno a diferentes temas de cosmovisión, como Percepción del Cosmos y Origen del Universo, Origen de la Tierra y la Vida, Los Seres Humanos y el Resto de los Seres Vivos, El Cuerpo, la Salud y la Curación, además de la Percepción y Medición del Tiempo.

Por ejemplo, un chico se preocupó del fin del mundo, consultando si éste existe, a lo que Jorge Allende respondió que “Siempre, ante un grave problema (bomba atómica, por ejemplo), nace un antídoto natural, además de lo creado por el hombre”, a lo que Igor Saavedra apuntó que “La vida es finita, el sol es finito, por tanto este fin sucedería”. Ercilla Curiche indicó que habría fin y Víctor Caniullán se extendió, indicando que “Quizás físicamente sí, pero nuestro ser, siempre se va renovando. ..Han sucedido cambios en la naturaleza, al igual que el hombre, ya que nosotros vamos cambiando…Fin? No debiera terminarse, a no ser que nosotros nos destruyamos, aunque eso no significa el fin del mundo”.

Según Luis Llanqulief, encargado del programa intercultural bilingüe de la Municipalidad de Tirúa, quien tiene por misión incluir a todas las escuelas y colegios de la comuna en este proyecto, afirmó que esta actividad debiera ser tomada y copiada por otras comunas de la provincia, como Contulmo, Los Álamos y Cañete, que también poseen un alto número de e influencia de la cultura mapuche. “Cuando existe voluntad de hacer las cosas, no es difícil organizar algo como ésto, sobre todo en el momento en que vivimos, donde las diferentes culturas tienen que respetarse y, para eso, primero tienen que conocerse”, concluyó.

Y bien, el viaje de regreso fue aún en medio de un temporal que hacía al viento recordar a un lobo feroz de alguno de esos cuentos de la época del era una vez, mientras la lluvia, toda una señora, amainaba, pero sólo por momentos. La alegría, eso sí, no se nublaba por haber vivido estos dos días mágicos, y cómo no desear la hora de llegar a casa y contar la experiencia, y de los catutos, el milcao, el mudai y las cazuelas, esas que la gente del sur sabe preparar tan bien para atender al amigo cuando es amigo.

Tampoco es bueno olvidar a quienes hicieron posible este encuentro; el que fue organizado por el Fondo de Las Américas y el Equipo Comunal de Educación Intercultural Bilingüe del municipio tiruano y la Corporación Montegrande. Auspiciaron, Explora, programa Fondef; Ministerio de Educación de I, VIII y IX regiones. Patrocinaron, Departamento de Acción Social del Obispado de Temuco, Asociación Newen Pu Lafkenche, Centro de Desarrollo Sociocultural Mapuche Chinkowe, Corporación Trafkin y el Centro para el aprendizaje del Programa Mece Media.

Hubo otro encuentro intercultural entre el conocimiento científico occidental y de cultura ancestral el 27 de junio en Putre, donde intervendrían los mismos científicos, más Humberto Maturana, quien no llegó a Tirúa, y las comunidades aymarás. Pero a ese encuentro no asistí.

Climaco Hermosilla

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Esta es la página dedicada a Climaco Hermosilla, escritor de Cañete.
Agradecemos a http://www.lanalhuenoticias.cl

CAÑETE DE LA FRONTERA Y LAS FORTIFICACIONES COLONIALES Y REPUBLICANAS DE SU ENTORNO
Clímaco Hermosilla

Clímaco Hermosilla, cañetino que ha sido comentado por la revista de libros más importante del país (diario El Mercurio) y el Suplemento La Gaceta del diario El Sur de Concepción, ha desarrollado una interesante línea literaria. Comenzó en 1998, con la publicación de “Crónicas” y luego en el 2000, lanzó “Nuevas Crónicas”, dos libros que reúnen historias del Cañete que se nos fué, con un estilo relajado y romántico, donde destacan anécdotas personales y personajes populares, todo bajo una interesante visión histórica de los hechos. Sin embargo, el libro que lo llevó a ser comentado por El Mercurio y El Sur, es su segundo trabajo, menos literario y sí histórico, “Cañete de la Frontera…”, donde relata sus esfuerzos como explorador en terreno del patrimonio cultural de Cañete. El libro tiene el gran valor de ser la primera publicación en referirse al descubrimiento arqueológico de las ruinas de la vieja ciudad de Cañete fundada por García Hurtado de Mendoza en 1558. Hermosilla, actualmente se desempeña como docente en el liceo José de Cruz Miranda Correa. Es también responsable de la columna “El Cañete que se fué” de Lanalhue Noticias.

Extracto de comentario en http://www.lanalhuenoticias.cl